Hazte con todos

yokai2_blogvj1804

La crítica del principiante

El fenómeno Yo-Kai aterrizó hace un año por nuestros lares con la serie animada, el videojuego de rigor exclusivo de 3DS y una gran cantidad de merchandising (un reloj, figuras…). Son los niños lo que, principalmente, han cogido cierto cariño a estas criaturas fantasmales provenientes del folklore japonés. Su estilo de juego, a medio camino entre Pokémon e Inazuma Eleven, es ideal para ellos, pues combina exploración con coleccionismo. Ahora llega la segunda parte, que básicamente expande lo ya visto en la primera. Así es Yo-Kai Watch 2.

Mismos protagonistas, diferente aventura

En Yo-Kai Watch 2 volvemos a vivir una aventura de la mano de Nate o Katie, los dos protagonistas de la primera y que, en esta ocasión, han perdido la memoria y sus recuerdos del pasado por culpa de dos malvados yo-kais (Áurea y Argenta). Pese a todo, volveremos a encontrarnos el reloj mágico –Yo-Kai Watch- con el que encontrarnos con nuevas criaturas.

Por si es la primera vez que os acercáis a la serie, tenéis que saber que los Yo-Kai son unos espíritu que vagan por el mundo y que son los responsables de los bueno y lo malo que pasa. Detrás de una discusión, un accidente o cualquier hecho de importancia, hay una de estas criaturas. Para evitar que pasen cosas malas, nuestro o nuestra protagonista debe controlarlos a todos.

De vuelta al pasado

Pese a que la mayor parte del juego es un reciclaje de la primera parte, lo más remarcable y sorprendente es que podemos viajar al pasado y conocer cómo era Floridablanca (la ciudad principal) hace sesenta años. Y es que, tras los acontecimientos del principio, viajaremos al pueblo de Vellón, donde vive nuestra abuela y donde conoceremos a un nuevo Yo-Kai, Hovernyan. Este felino, parecido a Jibanyan, será quien nos explique que nuestro abuelo necesita ayuda en el pasado. Así, y gracias a otro yo-kai, Trielespejo, podremos viajar del presente al pasado constantemente, siendo una de las principales novedades del juego.

Limitando la libertad humana

Si bien la saga Yo-kai está enfocada claramente al público más infantil, ya que no se trata de un producto violento, discriminatorio ni de miedo –a pesar de que los yo-kais sean fantasmas-, no consideramos que sea un título tan ideal para los más pequeños.

La historia transmite la idea que todos los problemas y las malas actuaciones están justificadas, lo que exculpa de responsabilidad a quienes las hacen. Una discusión acalorada, una enfermedad o una mala conducta… todo está justificado porque está causado por los yo-kai. Asimismo, los diálogos son bastante planos y acaban desembocando en batallas de la manera más absurda.

Como aspecto positivo, se remarcan algunos patrones sociales de conducta muy interesantes, como respetar los semáforos en rojo, por ejemplo.

Podéis consultar la crítica completa en nuestra base de datos.