100 metros
Títol original
100 metros
Gènere
,
Any de producció
2016
Public
Valoració
Llenguatge
Durada
89'
Data d'estrena
04/11/2016
País

100 metros

3 / 6
Humor 2/5
Acció 1/5
Violència 0/5
Sexe 0/5

Con su tercer film, Marcel Barrena (Cuatro estaciones, Mundo pequeño) sigue en su línea humana, mostrándonos que realmente sí sabe tocar una realidad tan dura como es la esclerosis múltiple.

Dani Rovira y Karra Elejalde vuelven a actuar en dueto (8 apellidos vascos y catalanes) prestando una risa fácil en momentos duros a los espectadores que ya les conocen. Su relación deportista-entrenador defrauda en varios escenas por su sencillez, pero se resuelve con una actuación impecable. Lejos de su registro habitual, Dani Rovira se enfrenta a un papel difícil y lo borda. No pasa lo mismo con Alexandra Jiménez, que se muestra poco ágil en ciertos puntos. Sin embargo, este traspaso de actores de la comedia al drama es espléndido y funciona muy bien para no hurgar en la herida de la enfermedad. Todos se acercan a este asunto con humildad y una gran capacidad de emocionar al público.

Marcel soluciona el problema temporal de una manera creativa, ayudado por la fotografía y el sonido que están muy bien tratados, y junto con los ganchos de humor, salvan la previsibilidad de los giros del guión, manteniendo la película fresca hasta el final.

Seguramente, para quien haya pasado por esa vivencia, las actitudes de los familiares son reconocibles. Al mismo tiempo, combinar drama y comedia con un tono esperanzado es algo bastante complejo. Por eso, hay que agradecerle a Marcel que se aleje del sentimentalismo y de la lágrima ligera y deje de lado lo gore de la dolencia para acercarnos al tema con naturalidad. Como el ángel y el demonio, de este modo también se narran las dos visiones sobre la conocida afección. En ocasiones esto aparece algo forzado, pero va como anillo al dedo para darnos cuenta que depende de uno mismo el hecho de afrontar un cambio radical como el de la esclerosis múltiple.

Al igual que en La vida es bella, también se ve a un padre que tiene guiños con su hijo. Y, a la vez, una mujer que lucha por su marido mientras intenta restaurar los problemas familiares. Frente una enfermedad que arrebata ilusiones, esta bella historia no defrauda y, con mucho respeto y amor, trata la vida dándole una meta por la que luchar en equipo.

“Esto va de llegar el primero a la meta”. Con esta frase empieza la película y, al final, terminas por entender que lo importante no es llegar el primero sino acompañado.

Firma:
Carla Sciamma