A ghost story
Título original
A ghost story
Género
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
87'
Fecha de estreno
03/11/2017
País

A ghost story

3 / 6
Humor 0/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Los excelentes actores Casey Affleck y Rooney Mara protagonizan una singular, bella y excéntrica historia con fantasma y sobre el amor. El espectador debe ir preparado para un ritmo lento, sólido y alejado de un lenguaje inundado de evidencias fáciles.


Lo primero que tenemos que decir de A ghost story es que es una película tan bella como difícil, ya que requiere del espectador un ejercicio de paciencia de medidas casi inalcanzables.

La propuesta de David Lowery, su guionista y director, es de una audacia increíble al combinar una historia de fantasmas de sábana con desconocidas cuentas pendientes, con un ritmo contemplativo bastante más cercano a Tarkovsky o Antonioni que a los habituales del género de terror. Y todo ello al servicio de una historia de amor verdadero y de reflexión sobre la vida y la muerte ante las que el fantasma muestra, silenciosa pero espectacularmente, un desconcierto existencial, muy probablemente trasunto del de Lowery.

Este juega con maestría, siempre dentro de una parsimonia que llega a la exasperación, con los tiempos, acelerando y desacelerando a conveniencia, apoyado en una planificación exquisita. Quedará para la Historia, confío, el larguísimo plano de la viuda y la tarta, todo un ejercicio de buen cine en el que todos sus factores, técnicos y humanos, tuvieron que dar lo mejor de sí (en especial, obviamente, Rooney Mara, protagonista del momento).

Si la trama resulta demasiado incomprensible y desconcertante (como con mucha probabilidad pasará), la paciencia requerida de la que hemos hablado puede verse apoyada e impulsada por la contemplación de una fotografía más que remarcable. A ghost story está rodada en un formato 4:3, cuadrado y de esquinas curvas, que recuerda las polaroid y le da un aire nostálgico de álbum doméstico, ahondando en el drama íntimo y familiar de nuestro fantasma protagonista.

Y concluimos como empezamos, diciendo que esta es una obra bella, difícil y necesitada de mucha calma y comprensión; es decir, lo mismo que habitualmente decimos de un adolescente. Pero todos sabemos que el adolescente crece, madura y se convierte en una excelente persona. Y por lo mismo, precisamente, merece la pena A ghost story.

Firma: Esther Rodríguez


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