American Pastoral
Título original
American Pastoral
Género
Año de producción
2016
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
126'
Fecha de estreno
09/06/2017
País

American Pastoral

3 / 6
Humor 0/5
Acción 2/5
Violencia 2/5
Sexo 1/5

Ewan McGregor, protagonista en películas tan dispares como Star Wars, Big Fish, Moulin Rouge! o Lo imposible, debuta como director en la adaptación de la famosa novela homónima de Philip Roth. Para los que la conocen, este filme se le quedará corto y superfluo.

McGregor recibió el papel protagonista de esta historia y más adelante se le propuso dirigirla. Con ambición, el actor ha querido lanzarse y ofrecer un relato entretenido pero que también lleve a la reflexión. Para los que no hemos tenido la oportunidad de leer el libro, nos encontramos con un largometraje correcto, que trata temas como la relación paterno-filial y la decadencia del sueño americano, enmarcados en un Estados Unidos convulso como el de finales de los 60.

Si bien es cierto que el trabajo del casting es mejorable, la historia se muestra interesante. El Sueco, interpretado por McGregor, es un hombre del que se espera que todo sean triunfos en su vida: deportista, guapo, rico, honrado, buen hijo, casado con la más hermosa (Jennifer Connelly) y padre modélico de una hija tartamuda con un claro complejo de Edipo –primer signo de que traerá problemas–. Además, se le suma ser un jefe ejemplar y respetado en una empresa donde la mayoría de sus empleados son afroamericanos.

Sin embargo, ante la rebeldía de una hija adolescente (Dakota Fanning) que desaparece tras un suceso que deja muertos de por medio, el Sueco se lanza de cabeza a un profundo declive personal al que le acompañan los cambios sociales, culturales y políticos que vivió Estados Unidos durante esa década. Esta segunda parte, que representa la época del cambio y del progreso ideológico en contraste con la obstinación de la familia, McGregor la recrea técnicamente impecable apoyado en la fotografía de Martin Ruhe.

No obstante, a la hora de ahondar en los personajes, el director novel no los aprovecha. Por ejemplo, no profundiza en el protagonista más allá de lo ya descrito. La madre (Connelly), que parece una mera sombra, y Merry (Fanning), contrapunto del padre, no se sostienen lo suficiente al funcionar siempre por clichés. Todo esto convierte la cinta en un melodrama que pierde la esencia de la verdadera historia, pues “quien mucho abarca… poco aprieta”.

American Pastoral se queda en un relato vacío frente al libro en el que se basa y que con una fuerza arrebatadora pone en juicio todos los valores de la sociedad americana. Pese a que el proyecto le haya venido grande, el director ha conseguido que, tras ver la película, entren ganas de leer al gran escritor.

Firma: Elena Mira


Este análisis se publicó en . Añade el a tus favoritos.

Deja un comentario