Cartas a Elena
Título original
Cartas a Elena
Género
Año de producción
2012
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
104'
Fecha de estreno
26/10/2012
País

Cartas a Elena

3 / 6
Humor 1/5
Acción 0/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

“De la mente torcida de Barajas Llorent”. Éste es el primer cartel que aparece en los créditos de la película presentando a su director. Este dato no presagiaba nada bueno ni resultaba muy alentador. Pero paradójicamente, de la “torcida” cabeza de Llorent, en su ópera prima, sale una de las películas más realistas y cercanas que se han realizado últimamente.

Con el telón de fondo de la emigración a Estados Unidos, con el drama del paro y el desgarro familiar que conlleva, Cartas a Elena es una historia sencilla, de gente sencilla que lucha cada día por superar la soledad y la pobreza y que vive esperando la confirmación de que la separación de sus hijos haya sido para bien. Homenaje especial a las mujeres, madres y esposas, que llevan sobre sus espaldas el peso del hogar y cargan además con el dolor de la ausencia de sus hijos y de la preocupación por ellos.

La película es como la vida, a ratos cruda, a ratos divertida. Adolece de cierto infantilismo que puede rayar la ñoñería, pero lo dramático de la propia historia evita una excesiva sensiblería. Todo conduce a no perder la esperanza y a ello contribuye el humor que salpica la película y la ternura que inspiran los personajes (el cura que consuela y llora a la vez mientras confiesa a Emilio, el enérgico jefe de correos, el dueño del bar disfrazado de sheriff y por supuesto todas las madres).

Las interpretaciones son algo torpes en cuanto a gestos y entonación, pero son de una sinceridad tal que acaban conquistando al espectador. La fotografía y la música están muy cuidadas y contribuyen con eficacia a transmitir los sentimientos y emociones de los protagonistas.

Como dato anecdótico, el detalle simpático, aunque quizá no muy ejemplar, de añadir faltas de ortografía a los créditos iniciales para anunciar el tema de las dificultades para leer y escribir que tienen los personajes.

El final se acelera en exceso mezclando, como en un puzzle confuso, escenas del pasado y del futuro y frases supuestamente lapidarias. Parece querer dar mayor intensidad a las emociones de cara al final de la película, pero resulta bastante inteligible y además innecesario. A todos nos ha quedado muy claro, como dice Teo, “qué mala es la distancia para los que se quieren cerca”.

Firma: Esther Rodríguez


Este análisis se publicó en . Añade el a tus favoritos.

Deja un comentario