Cautivos
Título original
The captive
Género
,
Año de producción
2014
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
112'
Fecha de estreno
15/05/2015
País

Cautivos

3 / 6
Humor 0/5
Acción 3/5
Violencia 4/5
Sexo 0/5

Ryan Reynolds encabeza el reparto de este poderoso thriller de suspense, dando vida a un desesperado padre de familia que hará cualquier cosa por recuperar a su hija desaparecida.

Atom Egoyan, el director canadiense de origen armenio, regresa con este nuevo título después de una notable filmografía que le valió dos nominaciones al Oscar (Mejor Dirección y Mejor Guión Adaptado) por su película El dulce porvenir en 1997. Chloe, en 2009, fue una de las últimas llegadas a nuestras pantallas.

Con Cautivos, Egoyan entra de lleno en el conflictivo mundo del secuestro infantil, con todo el horror y profunda alienación que este escabroso tema deja en nuestra sensibilidad humana. Como de costumbre, no sigue una línea cronológica normal, y sí en cambio un viaje de ida y vuelta que, en ocasiones, hace ciertamente complicado un más fácil seguimiento del guión. Pero éste es su estilo y, consecuentemente, nos obliga a prestar mayor atención a sus pequeñas trampas cinematográficas.

Tanto el concepto de la historia como su desarrollo están planteados, en parte, dentro de una escenografía panorámica glacial, en la que la nieve es destacada protagonista; salvo en los planos interiores de la (hasta cierto punto) cómoda estancia de la cautividad o las dependencias policiales que se ocupan del caso. Toda la carpintería de la película rezuma un adecuado “north style” que incide notablemente en su expresa frialdad.

Cada una de estas características y, en esta ocasión, el uso de la más alta tecnología para resolver el caso no nos impiden abstraernos de la más elemental conclusión que uno saca al ver el film: el deseo de que pueda exterminarse, definitivamente, esta pestilente lacra que supone la privación de libertad de un adolescente en forma de secuestro, sea cual sea la finalidad de aquel dramático acto. Y más todavía… Que desaparezcan las motivaciones y, por supuesto, también los estímulos. Que los hay.

Firma: Joaquim Guitart


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