Converso
Título original
Converso
Género
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
61'
Fecha de estreno
29/09/2017
País

Converso

3 / 6
Humor 0/5
Acción 0/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Una propuesta clara, sencilla y potente, en la que el director del documental se sienta a hablar con su familia sobre su conversión.


Converso no se iba a llamar así, ni iba a abordar el argumento actual. Su director relata de este modo su génesis: “Mi cuñado, Raúl (actual organista de la iglesia de El Salvador de Pamplona), me propuso hacer una película sobre un órgano que había encontrado en una iglesia anglicana al sur de Londres”. Sin embargo, a mitad del proceso, Arratibel se dio cuenta de que la historia iba a ser otra, la que ahora presenta y que ha ganado premios en prestigiosos festivales: el de mejor director en Málaga y el del público en el Punto de Vista de Pamplona.

La primera vez que David se sienta a hablar con su familia sobre su conversión es seis años después de que eso suceda, y lo hace con una cámara delante. La propuesta es clara y sencilla, pero potente. Las imágenes hablan por sí solas y son vehículo de lo que el realizador quiere contar(se a sí mismo). La cámara es el dispositivo que permite, al fin, poner palabras a conversaciones pendientes.

Una vez más el cine es elemento de unión, de reconciliación. Desde uno y otro lado de la cámara, esta familia logra, como dijo Godard, que el cine esté entre el arte y la vida. Sin tapujos, ni terrenos velados, de manera natural y sin afectaciones.

Es palpable cómo Converso responde a un proceso terapéutico y necesario para canalizar el dolor, afrontar el diálogo, abrirse a la comprensión y resolver una inquietud.

En un país de raíces católicas, pero con una pobreza espiritual cada vez más patente, el relato personal de David resulta conmovedor y atractivo porque se aborda, precisamente, desde la sinceridad y la coherencia formal y argumental. Como dice el mismo David Arratibel, “si practicas meditación trascendental o eres creyente de una filosofía oriental, todo suena súper exótico, súper guay y súper interesante. Si eres católico, te cuestionan de base y, ahora mismo, es complicado serlo y decirlo en público”. Sin sermones ni lecciones ni tampoco respuestas, cierra aquello que plantea.

Converso trasluce la valentía de su director de reflexionar y –como el mismo título sintetiza–, de hablar de lo que a veces nos supera.

Firma: Begoña Arribas