Después de la tormenta
Títol original
Umi yori mo mada fukaku
Gènere
Any de producció
2016
Public
Valoració
Llenguatge
Durada
117'
Data d'estrena
11/11/2016
País

Después de la tormenta

4 / 6
Humor 2/5
Acció 0/5
Violència 0/5
Sexe 0/5

Salta a la vista que Kore-Eda Hirokazu (Nadie sabe, Still walking, Air doll, De tal padre tal hijo, Nuestra hermana pequeña) no solo es prolífico sino coherente y agudo en su filmografía. En sus películas se disecciona, con humor y dramatismo bien combinados y eficaces, la familia y las relaciones humanas en las paradojas que presenta el mundo contemporáneo.

Con Después de la tormenta lleva a cabo un aparentemente sencillo paseo por la vida de un padre, esposo, hijo y novelista fracasado. Ryota, como su hermana, es un hombre con rasgos bastante mezquinos, lo que lo convierte en un protagonista al que el espectador quiere ver mejorado pero con el que también se ríe e identifica como gran perdedor y eterno peter pan.

No obstante, la mirada compasiva, que no idiota, de Kore-Eda logra aunar ese realismo con esperanza. Esto también se muestra a través del sincero deseo de aspirar a lo mejor que late en cada personaje, a pesar de sus circunstancias actuales, de las decisiones pasadas y del tono apesadumbrado con el que conviven.

En la puesta en escena, domina el plano fijo que se enclava a la altura de los ojos de los actores y que actúa como explorador de su mirada: hacia dónde y con qué profundidad, algo que dice bastante aunque no venga acompañado de palabras.

Y no hay que olvidar a la gigantesca Kirin Kiki (Una pastelería en Tokio). La sabia e irónica pero también abnegada madre y abuela es la bisagra que completa el cuadro de relaciones familiares. Siempre da pie a nuevas e interesantes escenas y es el paso y enlace entre el pasado y el presente del protagonista.

Y, precisamente, en su casa y en el jardín de la misma es donde se renace tras la tormenta. No es un renacer milagroso ni fácil. Comprenderse a uno mismo, siempre a partir de sus vínculos con la propia infancia, es el más prometedor punto de partida.

Firma: Lourdes Domingo