Doctor Strange
Título original
Doctor Strange
Año de producción
2016
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
115'
Fecha de estreno
28/10/2016
País

Doctor Strange

3 / 6
Humor 3/5
Acción 5/5
Violencia 2/5
Sexo 0/5

El genio y la imaginación de Stan Lee y Steve Ditko trabajando juntos crearon el inolvidable y omnipresente personaje de Spiderman. Y también, como muchos descubrirán ahora, el del Doctor Strange. Éste es otro héroe de Marvel, publicado por primera vez en 1963, pero menos conocido para los no aficionados al comic, ya que apenas ha tenido adaptaciones al cine o a la televisión.

Para su estreno cinematográfico, Disney y Marvel no han escatimado medios y han rodeado al personaje de un impresionante despliegue de efectos visuales, además de apostar por un elenco exquisito y poco habitual del género.

De hecho, podemos decir que Doctor Strange tiene dos protagonistas casi únicos: los efectos especiales y Benedict Cumberbatch.

El británico, aparte de salir en todas las escenas del film, excepto en la inicial, realiza una interpretación soberbia y sin fisuras; una auténtica lección dramática con una dicción insuperable, una gestualidad inmensa y, lo que es más llamativo conociendo cómo funciona el mundo del cine, tomándose absolutamente en serio su papel.

Lo mismo podríamos decir de los demás actores. Tilda Swinton y Mads Mikkelsen bordan sus interpretaciones sin un atisbo de superioridad y Rachel McAdams cumple de sobra con sus escasas líneas. Sin embargo, el protagonismo único del médico hace que todos pasen desapercibidos, mientras no dejamos de admirar a Cumberbatch en todos sus registros, incluso el exageradamente épico.

Y, como ya había adelantado, el otro protagonista de la película son los efectos especiales. La calidad de los mismos no es cuestionable tanto en verosimilitud como en magnificencia y vistosidad. Una imaginación desbordante que lleva al espectador a lugares y mundos indescriptibles… hasta dejarle agotado.

Porque, y ahora vienen los “peros”, Doctor Strange es tan fabulosa como desmedida. El público se pierde entre los santuarios, los multiversos, los espejos, los anillos verdes, los agujeros en el espacio y el malvado Dormammu que parece el monstruo de J.A. Bayona en versión sideral.

El guion es muy confuso debido a que la historia en sí es muy compleja. Al navegar entre las ciencias ocultas, las artes orientales, los agujeros de gusano de la física moderna y cierto toque New Age (con el que el propio Doctor bromea) es prácticamente una misión imposible entender la trama.

De todos modos, como cabe esperar en Marvel, lo que queda claro es la necesidad de vivir pensando en los demás, la búsqueda del bien, el sacrificio que conlleva e incluso cierta trascendencia (en este caso más confusa aún que la propia historia). Y todo ello, por su puesto envuelto en grandes dosis de acción, humor y entretenimiento.

Firma:
Esther Rodríguez


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