Dos padres por desigual
Título original
Daddy’s home 2
Género
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
100'
Fecha de estreno
01/12/2017
País

Dos padres por desigual

2 / 6
Humor 3/5
Acción 2/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Esta secuela ofrece momentos cómicos logrados, pero en una trama muy floja y problemática en cuanto al público objetivo. Hay niños en la historia y, a la vez, pretende llegar a un público también pequeño, cuando un buen grupo de bromas, situaciones y comentarios no son nada apropiados.


El tirón de Padres por desigual –basado en explotar las exageradas diferencias de carácter entre Dusty (Mark Wahlberg) y Brad (Will Ferrell) – se plasmó en un holgado éxito en taquilla que, ahora, permite seguir explotándolo en ambiente navideño y dando una vuelta más de rosca a las incompatibilidades con la presencia (impagable el acierto de casting) de Mel Gibson y John Lithgow.

El problema, que ya asomaba la cabeza en la primera entrega, es querer convertir una comedia gamberra de broma gruesa en un producto familiar, con niños pequeños tanto de co-protagonistas como de público. Si a eso le añadimos el entorno navideño el resultado es un coctel de difícil digestión en su conjunto (aunque con algún momento, como el del Belén viviente, bastante logrado).

Si el único objetivo de Dos padres por desigual es hacer reír, la meta está conseguida. Durante todo el film los guionistas han desperdigado golpes cómicos, de diferente grosor, que hacen que el tiempo se pase rápido y feliz. Sin embargo, el espectador adulto y avezado se da cuenta de que el peaje que está pagando por ello es perjudicial para gran parte de la audiencia. Al decantarse por contentar a los adultos, la trama fuerza a los niños a adoptar actitudes de personas más creciditas, sea por el lado de la apertura sexual, sea por el del uso de las armas.

Si a este descerebrado mejunje le añadimos un exceso de sentimentalismo en el último tercio del metraje, no hay más remedio que concluir que, por muy divertida que nos resulte, ni es técnicamente una buena película, ni tiene un espectador recomendado (si por recomendado entendemos alguien que requiera del cine un poco de coherencia formal y argumental).

Firma: Esther Rodríguez


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