El artista y la modelo
Título original
El artista y la modelo
Género
Año de producción
2012
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
104'
Fecha de estreno
28/09/2012
País

El artista y la modelo

2 / 6
Humor 1/5
Acción 1/5
Violencia 1/5
Sexo 0/5

El director Ferenando Trueba, -famoso por sus premiados éxitos Ópera prima, Belle Époque, El baile de la victoria y que, recientemente, nos sorprendió, una vez más, con la multicolor Chico & Rita en colaboración con Mariscal- vuelve por sus fueros con un localista film, en este caso como coguionista de Jean-Claude Carrière. Rodado deliberadamente en blanco y negro, la película transmite, con sencillez y amargura a un tiempo, el eterno contraste entre la vejez y la juventud, así como la búsqueda de la belleza en un entorno áspero y cercano al mundial conflicto armado.

El veterano intérprete Jean Rochefort -con más de cien títulos en su haber, ganador de 2 premios Cesar y el curriculum de haber actuado a las órdenes, entre otros, de Luis Buñuel, Bertrand Tavernier y Claude Chabrol- encarna aquí, con su tradicional maestría, el papel de un viejo escultor, retirado de la actividad, que le va como anillo al dedo.

La juvenil espontaneidad de Aida Folch, probablemente en la mejor oportunidad de su carrera cinematográfica, aporta el complemento adecuado al dúo protagonista de la cinta.

La actriz Claudia Cardinale, todavía poseedora de brillantes rasgos de su tradicional belleza, destaca en dos importantes secuencias como esposa y consejera del viejo artista.

El tratamiento del film en blanco y negro, tanto por la época y el entorno en que se desarrolla la acción, como por la profunda intimidad, plagada de silencios, en la que transcurren las respetuosas sesiones de trabajo del artista y la modelo, en este caso desnuda, proporciona a la situación un pausado “tempo” lleno de sinceridad y despojado de innecesarias motivaciones multicolores.

Por desgracia, el final de la cinta, aunque previsible, no da muchas esperanzas a una nueva ilusión en la mente del protagonista. Cree erróneamente que después de unos días luminosos, todo termina cuando aquella ilusión desaparece. Quizás pensó que aquel nuevo motivo de inspiración sería el último. Quizás nadie le dijo que, sin olvidar el pasado, el futuro de cada uno de nosotros empieza hoy. Y que el ser humano es capaz de reinventarse a sí mismo con nuevos proyectos, día tras día.

Le faltó el consejo. Seguro.

Firma: Joaquín Guitart


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