El extraordinario viaje de T.S. Spivet
Título original
The young and prodigious T.S. Spivet
Género
Año de producción
2013
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
105'
Fecha de estreno
04/07/2014
País

El extraordinario viaje de T.S. Spivet

4 / 6
Humor 3/5
Acción 2/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Las obras escogidas de T.S. Spivet, la novela de Reif Larsen publicada en 2009, es un material excelente como narración desde el punto de vista de un niño de 12 años, con un elaborado estilo de escritura y un acompañamiento gráfico lleno de encanto que ilustra la habilidad de Spivet para los mapas y el dibujo de sus particulares mediciones de la realidad.

Jean-Pierre Jeunet (Amélie) leyó el libro de Larsen en 2010 y al momento consideró que era una aventura hecha a su medida. Sin problemas en la compra de derechos y en total sintonía con el escritor, Jeunet y uno de sus ayudantes habituales en el guión, Guillaume Laurant, se pusieron a sintetizar y remodelar esta particular historia que transcurre entre Montana y Washington, aunque ha sido rodada mayoritariamente en Canadá (Alberta, Quebec).

Jeunet ha logrado controlar su vertiente más alocada e hiperbólica para hacer de El extraordinario viaje de T.S. Spivet una preciosa fábula muy pegada a la realidad en lo más profundo del ser humano. Por eso, tanto la exageración formal como los momentos de puesta en escena del pensamiento de los personajes resultan bien insertados en el guión y no como meros reclamos humorísticos desvinculados de las tramas. También en la fotografía ha buscado un realismo de cuento (en parte, forzado por el uso del 3D) que le obligó a abandonar los tonos desaturados y potenciar los colores vivos y los tonos contrastados, que logran hacer aún más atractivo todo el paisaje natural.

Lo cierto es que Spivet lo tiene casi todo. Una historia dramática y emotiva, contada con un refinado sentido del humor. Un sutil y conmovedor trabajo sobre cómo sobrellevan el sentimiento de culpa niños y adultos. Una road-movie que relee la trama clásica del viaje americano con sus propios peajes contemporáneos. Una mirada esperanzada a la vida tras una pérdida, a la familia ante el dolor y al amor matrimonial ante las abismales diferencias que se pueden presentar. Un creativo alegato a la genialidad y la diferencia que hay en cada ser humano. Y mucho Mark Twain en el trayecto que, a veces, recorren los niños en solitario cuando avanzan en su infancia hacia la adolescencia.

Sin duda, Jeunet ha contado con unos compañeros de viaje que han permitido todo eso. Kyle Catlett es un prodigio ante la cámara y se hace con todos los matices del pequeño personaje. Y por no aburrir comentando todo el reparto, destacar sólo a Helena Bonham Carter que vuelve a demostrar una cosa: es capaz de asustar como nadie para luego, en otra película como ésta, ser la madre más aparentemente despistada de todo el planeta.

Firma: Lourdes Domingo


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