El sacrificio de un ciervo sagrado
Título original
The killing of a sacred deer
Género
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
121'
Fecha de estreno
01/12/2017
País

El sacrificio de un ciervo sagrado

1 / 6
Humor 0/5
Acción 0/5
Violencia 3/5
Sexo 3/5

Regresa el inconfundible estilo provocador de Yorgos Lanthimos. Esta macabra historia, a modo de tragedia griega con estela sobrenatural, descompone al espectador.


El director griego Yorgos Lanthimos ha vuelto para volver a dividir la crítica y público. En esta ocasión, regresa con una historia cruel y absurda que, sin embargo, ha ganado el premio al mejor guion en Cannes y el premio de la Crítica en el Festival de Sitges.

El sacrificio de un ciervo sagrado es una película perturbadora con un hilo conductor ilógico y desprovisto de cualquier emoción debido a unos personajes de hielo. Claramente, el único fin de esta producción es proclamarse como artística y provocadora y, si bien es cierto que consigue toda una estética, trama y personajes que danzan al son de la cirugía más precisa, su historia no tiene ningún sentido y hace ardua la tarea de aguantarla hasta el final. Colin Farrell y Nicole Kidman encabezan el reparto interpretando a unos padres de familia totalmente deshumanizados, que actúan con la frialdad y precisión de un bisturí.

Clasificada como “thriller psicológico”, lo verdaderamente alabable es la capacidad del guion y actores de no mostrar un ápice de emoción y dejar al espectador descompuesto por esa terrible visión del ser humano. A modo de tragedia griega con un toque sobrenatural, acabamos llegando a una escena final estilo Funny games de Michael Haneke, con la que Lanthimos pone un lazo tragi-cómico a esa horrible concepción sobre la condición humana que ha estado construyendo durante el film.

Firma: Estefanía Gonzalez


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