El último virrey de la India
Título original
Viceroy’s House
Género
,
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
106'
Fecha de estreno
21/07/2017
País

El último virrey de la India

3 / 6
Humor 0/5
Acción 3/5
Violencia 1/5
Sexo 0/5

Con el oficio que le caracteriza, Gurinder Chadha (Quiero ser como Beckham, Bodas y prejuicios) traslada a la pantalla un hecho real muy interesante y no tan conocido en el mundo occidental como se debiera. Además, como revela en los créditos finales, es un relato en el que, de algún modo, la directora del film está implicada.

La película describe los acontecimientos con claridad y pausa y apostando por una bienvenida objetividad. El guion procura que queden reflejados todos los elementos que, para bien y sobre todo para mal, participaron en las grandes decisiones que pusieron en marcha la historia de la India contemporánea: la política, el equilibrio internacional durante la Guerra Fría, la economía, la crisis de los grandes imperios occidentales, la heterogeneidad cultural y religiosa de los millones de habitantes del país o el inicio del panarabismo.

Aleja, por otra parte, el tono didáctico de documental entremezclando la trama de amor de Aalia y Kumar y desarrollando el lado más humano de todos los protagonistas, desde la familia de Mountbatten a Gandhi o Nehru.

Chadha
no elude los aspectos más dramáticos y violentos, pero sí que es cierto que los plasma con cierta elegancia distante con la intención, supongo y agradezco, de ampliar el público y hacer así que esta interesante historia llegue a más gente, de diferentes edades y sensibilidades. La ausencia de sombras en el retrato de los Mountbatten puede resultar algo artificial y excesivamente “buenista”. Sin embargo, encaja con la mayoría de las fuentes que describen al diplomático inglés.

El último virrey de la India
es una película prácticamente coral y el buen hacer de los actores, en especial Gillian Anderson, Hugh Bonneville, Manish Dayal y Huma Qureshi, contribuye a hacer creíble el discurso humano del relato.

Por otro lado, como no podía ser de otra manera si trabajan juntos el BFI y la BBC, todo el diseño de producción, artístico y vestuario (a lo que tendríamos que añadir la banda sonora) constituyen un efectivo y elegante producto visual al servicio de la comprensión de la historia. Una historia real, dura y dramática de la que Gurinder Chadha ha conseguido transmitir su lado más humano y esperanzador, que, a fin de cuentas, es el lado que nos importa.

Firma: Esther Rodríguez