Elefante blanco
Título original
Elefante blanco
Género
Año de producción
2012
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
110'
Fecha de estreno
13/07/2012
País

Elefante blanco

3 / 6
Humor 1/5
Acción 3/5
Violencia 3/5
Sexo 3/5

A concurso en Cannes dentro de la sección Un Certain Regard, fue uno de sus platos fuertes aunque sin premio. Pablo Trapero, el denunciador social número uno del cine argentino, nos sorprende con una película bien planteada, de guión sólido y ritmo salvaje; comprometida en el mensaje, pero ligera en el planteamiento de sus personajes.

El escenario suburbial, la problemática de sus habitantes, las peleas entre bandas de narcos y la religiosidad de su gente llega al espectador con fuerza y lo introduce brutalmente y con gran realismo en la vida de los barraquistas. Es un marco logradísimo listo para acoger una gran historia, y la historia es buena, pero a medida que se van desvelando las inquietudes de sus protagonistas, aflora la falta de profundidad; algo (la profundidad) que el espectador espera y mucho de un film con un contenido que raya el documental.

Aunque el relato se inspira en la labor del padre Mújica, un sacerdote marxista asesinado en el año 74 y muy venerado en el lugar, el film expira al no insuflar la fuerza suficiente a la figura del padre Julián (Ricardo Darín), desviando el guión hacia el flechazo entre Nicolás y Luciana. Las escenas de sexo del cura y la trabajadora social fueron recibidas con abucheos en Cannes, pues es el personaje de Darín, el que realmente mantiene el interés, queda guillotinado por esta intromisión que desequilibra la cinta.

Martina Gusman y Jérémie Renier no llenan sus papeles con la profesionalidad con la que les conocemos. Aún así, la película es un buen material para reflexionar sobre la Fe, el compromiso social y la coherencia existencial. Nada mal.

Firma: Anna Puigarnau


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