Fences
Título original
Fences
Género
Año de producción
2016
Publico
Valoración
Lenguaje
Duración
139'
Fecha de estreno
24/02/2017
País

Fences

2 / 6
Humor 1/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

La obra de teatro que el mismo August Wilson publicó en 1983 recibió no solo el Pulitzer en 1987 sino también un Tony por su puesta sobre el escenario en 1987 y otro en 2010 en el Cort Theatre, cuando fue protagonizada por los mismos Denzel Washington y Viola Davis. Ahora, adaptada por el mismo autor al cine, llega bajo la batuta del conocido actor norteamericano.

Denzel Washington dirige esta historia ambientada en la comunidad afroamericana de los años 50 en Pittsburgh. Sin haber visto la pieza de los escenarios, sí que se puede decir que película resulta un callejón sin salida parecido a la calle en la que vive Troy.

Es decir, Fences no despega de su formato teatral en ningún momento y, además, lo hace en el sentido más claustrofóbico de la palabra. De hecho, incluso las palabras –las continuas palabras– que sobretodo expele el protagonista se convierten en un agónico recorrido para el espectador. Continuamente se verbalizan los conflictos, los sentimientos, los giros, los cambios, así como muchas ideas y metáforas que podrían haberse trabajado a través de la imagen.

Sin embargo, en los pocos momentos que el film pretende deshacerse del “suelo”-escenario, el estilo en la puesta en escena cambia y ofrece unos planos detalle subrayados, manieristas y carentes de personalidad y emoción.

En lo que respecta al tema, Fences busca ser una expresión algo antológica de cierta generación afroamericana –nacida a principios de siglo y marcada por la indigencia económica, la indigencia en derechos sociales y la indigencia de una estructura familia sólida– que llegó a la madurez a finales de los años 50. La película también aborda como segunda cuestión la filiación y la paternidad en su vertiente más problemática y dolorosa. No obstante, ambas cuestiones se vuelcan de un modo burdo y tópico, agravado por un metraje excesivo.

Por todo esto, el espectador no se topa con una trama equilibrada en su conflicto ni tampoco una trama con la que conectar y empatizar. La ligereza argumental, a pesar del tono ampuloso y la pesadez narrativa y a pesar también de las discusiones y modulaciones de intensidad, provoca una distancia difícil de salvar.

Fences parte de materiales prometedores (desde los pasados Oscar la cuestión de la representatividad de los afroamericanos está en la agenda mediática y Denzel Whasington es un sello de promoción gratuita para el proyecto), pero los instrumentos hacen aguas e impiden construir algo sólido y atractivo.

Firma: Lourdes Domingo


Este análisis se publicó en . Añade el a tus favoritos.

Deja un comentario