Hedi, un viento de libertad
Título original
Inhebek Hedi
Género
Año de producción
2016
Publico
Valoración
Lenguaje
Duración
88'
Fecha de estreno
17/02/2017
País

Hedi, un viento de libertad

2 / 6
Humor 0/5
Acción 2/5
Violencia 0/5
Sexo 3/5

Para su primer largometraje como guionista y director Mohamed Ben Attia ha escogido un planteamiento interesante: el personaje de Hedi como personificación de la situación actual de Túnez. De ese modo, el seguimiento del protagonista supone la panorámica de un país que, a pesar de las “primaveras”, sigue sin florecer en ese viento de libertad que reza el título.

Ben Attia incluye en el proyecto suficientes elementos que apoyen su mensaje: la familia dominante, los matrimonios concertados, la rutina del trabajo o el dibujo como símbolo de la creatividad cautiva. Para reforzarlo, el director sucumbe a la imagen del sexo libre como única vía de escape a la que Hedi puede acceder. Y quizá, por eso, finalmente, la película resulta más amarga aún de lo que pretendía al constatar, al menos desde este mundo occidental nuestro, que la mujer sigue siendo la víctima omnipresente en cualquier civilización con problemas de derechos humanos. Su supuesta liberación sexual siempre irá a rebufo de los derechos fundamentales por los que luchan los hombres.

Mensajes políticos o sociales aparte, Hedi es el prometedor trabajo de un director novel. Se aprecian pulso y buenas ideas, pero se advierten también trucos que le vienen grandes y que resultan cargantes por lo repetitivo y lo vacío. Vale como muestra el constante seguimiento de la nuca del protagonista. Al estar de espaldas, no vemos cómo impactan las cosas en el rostro de Hedi y, al llevar la cámara tan pegada a la nuca, tampoco conseguimos apreciar el entorno en el que se mueve el personaje.

A pesar de ello es, como decía, prometedor el trabajo de este director y el esfuerzo cinematográfico de un país que lucha por su libertad.

Firma: Esther Rodríguez


Este análisis se publicó en . Añade el a tus favoritos.

Deja un comentario