La batalla de los sexos
Título original
Battle of the sexes
Género
,
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
121'
Fecha de estreno
03/11/2017
País

La batalla de los sexos

3 / 6
Humor 1/5
Acción 2/5
Violencia 0/5
Sexo 2/5

El film lleva a la gran pantalla el reciente hecho histórico entre dos conocidos tenistas: Bobby Riggs y Billie Jean King. Impecable en su ejecución y grande en el planteamiento de las secuencias, la película sólo muestra una grieta: se dispersa.


Esta producción con vocación taquillera entretiene y divierte a ratos pero lo más destacable es su implicación en la lucha por la igualdad. Este buen guión de Beaufoy (Slumdog millionaire) nos acerca a una realidad, emergente hace más de 40 años, cuya batalla aún no se ha ganado.

A pesar de ser una película de época, la actualidad con la que nos la presentan los directores hace de ella un título poco prescindible en el género de derechos, pues la sola historia de la tenista, actuada por una inmensa Emma Stone, deja caer por su propio peso cualquier tipo de argumentación machista. De forma curiosa, el perfil psicológico de ambos protagonistas nos remite a una más reciente batalla entre Trump y Hillary, aunque sin quedarse en la referencia local.

El film devuelve al presente ecos del pasado que nos hacen pensar en lo mucho que queda por hacer, un sello social que imprimen siempre en sus productos Jonathan Dayton y Valerie Faris, la pareja tras la cámara firmante de Pequeña Miss Sunshine.

Impecables en su ejecución y grandes en el planteamiento de las secuencias, sólo muestran una grieta: se dispersan. Lo que parecía el único objetivo del film, la denuncia de la desigualdad entre sexos, pierde fuerza al introducir de forma comercial el idilio entre la tenista y su peluquera que, a pesar de ser un episodio vivido por la protagonista real, no fue una reivindicación propia en el momento histórico que relata la película. Una muesca de lobby que chirría al restar independencia a sus creadores.

Firma: Anna Puigarnau