La espera
Título original
L’Attesa
Género
Año de producción
2016
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
100'
Fecha de estreno
02/09/2016
País

La espera

3 / 6
Humor 0/5
Acción 0/5
Violencia 0/5
Sexo 1/5

Para su primer largometraje como director, Piero Messina ha escogido una potente historia basada en la obra de teatro de Luigi Pirandello La vida que te di. El reto era demasiado fuerte para una opera prima, pero Messina lo supera con solvencia gracias, y con carácter de imprescindible, a Juliette Binoche.

Al film le cuesta coger el tono y en las primeras escenas de la iglesia y el aeropuerto a Messina se le va la mano en un eclecticismo efectista que hace presagiar lo peor.

Sin embargo, una vez llegados a la villa siciliana, al sumergirnos de lleno en el drama que allí se va a vivir, dos fabulosos elementos toman las riendas de la película y la convierten en una intensa obra cinematográfica. Estos dos aurigas serían, por un lado, Juliette Binoche y, por otro, el propio Messina.

De Juliette Binoche poco nuevo se puede decir. Metida de lleno en el papel de Anna, la madre del novio, todos sus gestos, miradas y posturas transmiten su drama interior. El dolor, el miedo a lo desconocido, el temor a la verdad, los celos maternos, la gravedad de su posición social o el peso del pasado marital se traslucen en el modo de mirar a Jeanne, de pasear por la casa o simplemente, en el modo como lleva abiertos los botones de la camisa negra. Lou de Laâge, en el rol de Jeanne, le da eficazmente la réplica, pero avanza, como todo lo demás, tras la estela de Binoche.

El otro auriga, como he dicho, sería el propio Messina como constructor de ambientes. Su planificación y los movimientos de cámara con los que nos lleva por la casa logran crear una atmósfera tensa y espesa que se convierte en un elemento imprescindible para que la fuerza de la historia se transmita al espectador. Logra, incluso, trasladarla al exterior, donde los luminosos paisajes del lago o la procesión nocturna no disipan la opresión de la espera porque, a fin de cuentas, la lleva Anna encima.

Histriónico en su comienzo, de confusa sensualidad en ciertos momentos y excesivo en la duración de algunas escenas, el film de Messina es, sin embargo, un gran relato de muerte y vida, de temor y de esperanza y, sobre todo, un recital interpretativo de Juliette Binoche.

Firma
: Esther Rodríguez


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