La isla de los monjes
Título original
De terugkeer van de monniken op Schiermonnikoog
Género
Año de producción
2016
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
70'
Fecha de estreno
08/12/2017

La isla de los monjes

3 / 6
Humor 0/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Un documental sencillo pero efectivo en su propósito: hacernos reflexionar acerca del futuro de las congregaciones religiosas y la historia que les precede.


Anne Christine Girardot –con numerosos trabajos en la televisión pública holandesa sobre su espalda– se adentra ahora en un monasterio de clausura cisterciense después de descubrir la sorprendente noticia de que está en venta. Sus paredes jamás han albergado a una mujer, pero ahora es momento de cambios. Tampoco su historia había puesto en duda su continuidad.

¿Cómo se cambia de sitio un monasterio y sus raíces? A lo largo de todo el guión, La isla de los monjes nos acerca a una reflexión sobre el viaje que supone cada historia y la valentía de dejar atrás la mirada nostálgica para vislumbrar la de un futuro incierto. Esta es una decisión a la cual se enfrentan cientos de monasterios hoy en día y la cinta sabe plasmar muy acertadamente las dudas, temores y sueños de los monjes. Pero sobre todo este metraje retrata una incómoda pregunta: ¿para qué sirven las órdenes contemplativas hoy en día?

Como dicen los protagonistas, la esencia de un monje es la continua contemplación de Dios. En esa línea, la realización de Girardot se muestra muy distinta a la de El gran silencio, cuya película en sí era una contemplación. En este film, son las palabras de sus personajes las que nos inducen a esa reflexión. Los medios no son novedosos y se apuesta por usar los recursos habituales de un documental: un montaje básico que sabe evocar la radicalidad del mensaje “vivir en el mundo una vida contraria al mundo”.

La isla de Schiermonnikoog significa isla de los Monjes Grises. El nombre no viene dado por los hábitos, sino porque está asociada a silencio, niebla y naturaleza. Y la cuidada fotografía de Gerrit Albada también captura la paradoja en los paisajes que expone.

No nos esperemos un metraje lírico como el de la citada El gran silencio ni tan profundo como De dioses y hombres. La fortaleza de esta pieza recae en las conversaciones y en el tema que representa.

Firma: Carla Sciamma