La mula
Título original
La mula
Género
Año de producción
2013
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
95'
Fecha de estreno
10/05/2013
País

La mula

3 / 6
Humor 5/5
Acción 3/5
Violencia 2/5
Sexo 0/5

Desde que la productora de esta película adquirió los derechos de la adaptación cinematográfica y el posterior inicio de su rodaje en el año 2009, hasta la fecha, una sucesión de problemas han ido retrasando su estreno. La falta de entendimiento con el director inicial, el británico Michael Radford, y sus reclamaciones judiciales, han ido paralizando hasta hoy su puesta en pantalla. Su nombre ya no figura en los créditos.

Afortunadamente, cuando ya parecía que en el cine ya estaba todo dicho acerca de nuestra fatídica guerra civil, llega este título como una brisa de aire limpio y esclarecedor sobre muchos de los hombres y mujeres de sencilla condición que, en uno y otro bando, se vieron involucrados, unos con su participación física y otros por sufrir sus trágicas consecuencias de aquella masacre.

La mula tiene la delicadeza de dejar a un lado las motivaciones políticas circunstanciales, apoyándose con mayor detalle en el propio interior anímico y humana sensibilidad de los contendientes obligados a enfrentarse. Unos y otros, gente sencilla en una gran mayoría, hombres y mujeres del campo, con una misma forma de ver la vida, con su manifiesta intimidad aunque en distintos bandos. En realidad son hermanos, con sus flaquezas, sus miedos, su campechano humor y, en ocasiones, incluso su parentesco.

El actor Mario Casas (él y la película huelen a premio), aquí como un acemilero del ejército, interpreta uno de los más expresivos papeles de su carrera cinematográfica. Acostumbrados a sus personajes como galán encantador de “teenagers”, en esta cinta, por el contrario, desprende la sincera y espontánea humanidad del hombre de pueblo, andaluz en este caso, que sólo aspira a ser feliz dentro de las circunstancias adversas que le rodean. Que la contienda finalice cuanto antes, para volver a su casa y seguir con su propia vida y la de sus semejantes y, si es posible, también con su querida mula.

Un alférez moribundo le da un consejo: “Juan, haz siempre lo que te dicte tu corazón, pero por encima de todo, no dejes que te quiten tu libertad”.

Firma: Joaquín Guitart


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