Las brujas de Zugarramurdi
Título original
Las brujas de Zugarramurdi
Género
Año de producción
2013
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
112'
Fecha de estreno
27/09/2013
País

Las brujas de Zugarramurdi

3 / 6
Humor 4/5
Acción 5/5
Violencia 3/5
Sexo 3/5

Uno de los lugares más visitados de la Comunidad Foral de Navarra son las Cuevas de Zugarramurdi, gracias a la belleza de su paisaje y a lo mágico de su pasado, repleto de akelarres y brujas documentados por la historia y magnificados por la leyenda. Para el guionista y director Álex de la Iglesia, experto en comedias negras en torno a lo diabólico, este paraje tenía que resultar enormemente tentador.

Por eso sorprende, para bien, que la película comience en Madrid como una comedia de ladrones de guante torpe, en la línea más castiza de nuestro Atraco a las 3, la italiana Rufufú o la suave pero muy simpática Tres fugitivos (eso sí, revolucionada y grosera desde el principio).

Toda la primera parte del film, el atraco y la huída en taxi hasta Navarra, es una muestra de la experiencia y maestría de Álex de la Iglesia en el tratamiento de la acción, la dirección de actores y del guión. La trama se va enriqueciendo con las protestas del cliente del taxi que insiste en ir a Badajoz, con el conductor que decide colaborar con los ladrones harto también de la dictadura femenina, los policías que les persiguen y la llegada al bar de carretera donde toparán por primera vez con las brujas. Agilidad, tensión, humor y unas magníficas interpretaciones, entre las que destacaremos la de Mario Casas por la novedad, dominan este primer tramo del film.

Pero llegado a ese punto la película da un giro, donde empieza a emerger lo más oscuro y zafio del director vasco. Amputaciones de miembros, vómitos, bebedizos de sapos y la aparición final de la diosa madre con forma de gigantesca Venus de Willendorf disfrazada de troll rompen la divertida trayectoria que llevaba el film. Nada que reprochar, por supuesto, a los actrices que encarnan a las brujas: Carmen Maura y Terele Pávez bordan como siempre su papel y la otra pareja de brujas (Carlos Areces y Santiago Segura) contribuyen a continuar con el tono de humor. Pero el guión es lo que se desboca y le hace perder fuelle a la historia hasta un decepcionante final feliz. No ayudan tampoco, en esta parte, unos efectos especiales bastante deficientes: cuando las brujas vuelan o andan por el techo dan una sensación de artificio y chapuza con la que es imposible sentir ni miedo ni risa.

En cuanto al mensaje de la película del que tanto se habla, una antropología de la mujer y tal… pues no lo hay. Comentarios interesantes acerca de lo difícil de ser justo con la custodia de los hijos y las compensaciones económicas o la peligrosa agresividad sexual de las mujeres actuales se quedan tan sólo en eficaces diálogos de humor sobre la guerra de sexos que está (como siempre) tan de moda. Pero ni falta que hace una profundización en esos temas. Las Brujas de Zugarramurdi sólo quiere divertir y durante casi una hora lo consigue.

Firma: Esther Rodríguez

Extras DVD:

  • Audio: español
  • Subtítulos: español

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