Los caballos de Dios

Análisis

Nabil Ayouch, director francés nacido en París, después de tres años de curso teatral, debuta como publicista e inicia su carrera cinematográfica en 1992 con su primer corto Les pierres bleues du désert, notablemente valorado en diversos festivales. En 1997, firmó su primer largometraje Mektoub, que tuvo singular éxito en Marruecos.

“Volad, caballos de Dios…y entraréis en el paraíso”. Con una parte de esta frase, atribuida al profeta Mahoma como consigna para llamar a los “elegidos a la guerra santa”, construye Nabil Ayouch este nuevo título en el que, desde el principio hasta el final, intenta describir el germen que dio lugar a los terribles atentados acaecidos en Casablanca en mayo del 2003.

Gran parte de la cinta está dedicada a mostrar, con dramáticas imágenes, la complicada existencia de los moradores de Sidi Moumen, un apartado suburbio de Casablanca, donde miseria y violencia van a la par.

En teoría, ante tanta desesperanza hacia el futuro, profundo tedio existencial y un despertar sexual ignoto, grupos revolucionarios interesados fomentan la apertura de nuevos horizontes para una parte de aquella juventud que solo ve, en sus promesas, un cielo abierto que colme sus íntimos deseos y añoranzas, tanto por lo que se refiere a su nivel de vida como a una inmediata y soñada existencia lúdica y sensual.

No intuimos si Nabil Ayouch, a lo largo de la cinta -por cierto con evidente calidad fotográfica y descriptiva- ha pretendido hacer una denuncia formal o una justificación social de los dramáticos hechos acaecidos. Es evidente que la falsa ilusión paradisíaca puede conseguir que un segmento determinado que solo ha vivido en la miseria pueda ser objetivo primordial para acciones reivindicativas de tal grado. Es un caldo de cultivo de fácil convocatoria en determinados medios, organizado por grupos étnicos revolucionarios interesados en cambios políticos futuros o inmediatos.

De acuerdo si, en vez de ésta, es válida la primera opción, ya que jamás podríamos aceptar otro planteamiento que el de la denuncia formal, de acuerdo a las firmes convicciones de nuestros orígenes y creencias.

Los caballos de Dios, además de otros destacados premios, consiguió la Espiga de Oro a la Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Valladolid 2012.

Firma: Joaquín Guitart

ficha técnica

Director: Nabil Ayouch

Guionistas: Jamal Belmahi, Mahi Binebine

Intérpretes: Abdelhakim Rachid, Abdelilah Rachid, Ahmed El Idrissi Amrani, Hamza Souidek

Género: -

País: -

Fecha estreno: 03/07/2015

Lenguaje:

Público

+18 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Yachine tiene diez años y vive con su familia en Sidi Moumen, un poblado de chabolas de Casablanca. Su madre, Yemma, hace lo que puede por sacar adelante a la familia. Su padre se encuentra en un estado depresivo, y de sus tres hermanos uno está en el ejército, otro es prácticamente autista, y el tercero, que tiene trece años y se llama Hamid, es el cabecilla del barrio y el protector de Yachine.

Cuando Hamid es encarcelado, Yachine se ocupa de varios trabajillos que le ayudan a escapar del marasmo provocado por la violencia, la miseria y la drogadicción que la rodean. Cuando Hamid sale de la cárcel se ha convertido en un islamista radical y convence a Yachine y a sus amigos para que se unan a sus “hermanos”. El líder espiritual del grupo, el imán Abou Zoubeir, se encarga de dirigir el prolongado entrenamiento físico y mental de los muchachos, antes de anunciarles que han sido elegidos para convertirse en mártires.

Título original: Les chevaux de Dieu

País: -

Duración: 115'

Fecha producción: 2012

Distribuidora: Wandavisión

Color: Color

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