Más allá de las montañas
Título original
Shan he gu ren
Género
Año de producción
2015
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
131'
Fecha de estreno
20/05/2016
País
, ,

Más allá de las montañas

4 / 6
Humor 0/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Jia Zhang-ke (Naturaleza muerte, Historias de Shanghai, Un toque de violencia) retorna a las salas con una nueva mirada sobre su país, el ser humano, el tiempo, el espacio y los recuerdos.

De nuevo, también cuenta con su mujer como actriz protagonista de una de las tramas que se toman y retoman con el capricho nada arbitrario que impone este director. De hecho, el guion se teje bajo el dictado de una estructura abierta, que permite al espectador (dispuesto a jugar ese juego) entrar y salir de las vidas de los personajes sin esperar cierres previsibles ni relatos muy masticados. Con ello, se avisa a navegantes que no se estamos ante una narración muy convencional.

Esta premisa se une a un tratamiento peculiar de la imagen, que inserta secuencias confeccionadas con diversas texturas y cámaras según cuál sea el periodo que se está retratando: finales de 1999, 2014 o el futuro 2025. Precisamente, la idea de este contraste es lo que generó Más allá de las montañas, cuando Jia Zhang-ke revisó algunas grabaciones que había realizado al azar con diez años de diferencia.

A partir de estos elementos, el director chino elabora un film donde el espacio y el tiempo son imprescindibles para entender la identidad y localizar los propios problemas. Zhang-ke combina a la perfección el dibujo de la cotidianidad con el del cambio, que afecta a las arquitecturas urbanas (su Fenyang natal) y a los medios de transporte. A través de otros tantos detalles (sobre todo, pequeños objetos olvidados), la película emplaza al público a que revise, con la perspectiva de su trayectoria vital, qué valores rigen sus relaciones humanas y, por tanto, su felicidad.

En este sentido, el guion es más cómico y más trágico cuando introduce el capital como epicentro de la existencia: el hijo al que llaman Dólar y que experimenta el drama de no saber quién es, mientras navega en un mar de relaciones afectivas paternales y maternales confusas, conflictivas y erráticas.

Por otro lado, es interesante ver cómo elementos que sonarían a evidencia, Jia Zhang-ke nos hace percibirlos con emoción, mientras resuenan en cada espectador con tonalidades distintas, según sus recuerdos y vivencias. El uso del “Go west” de Pet Shop Boys o la balada cantonesa son dos ejemplos llamativos, pero también lo es el pasaje sobre las armas y la libertad y el del amor que se detecta al sentir dolor.

Con todo esto, Más allá de las montañas se transforma –como el tren lento que coge la madre para estar más tiempo con su hijo– en un pequeño viaje, donde no hay prisas porque, justamente, la magia está en disfrutar del movimiento y de lo que ese movimiento nos deja ver en perspectiva: nuestro compromiso con los demás, con la realidad.

Firma: Lourdes Domingo


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