Morir
Título original
Morir
Género
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
104'
Fecha de estreno
06/10/2017
País

Morir

3 / 6
Humor 0/5
Acción 0/5
Violencia 0/5
Sexo 1/5

Drama de ritmo pausado que intenta abordar los momentos difíciles que vive una pareja ante la presencia de una enfermedad terminal. El director nos muestra una de las visiones sobre aquel que acompaña al que se está muriendo.


Fernando Franco (La herida) nos trae otro largometraje con protagonista femenina. El director, que cuenta con un largo bagaje en el mundo de la edición cinematográfica nos sumerge en la relación de una pareja que va rompiéndose a medida que una enfermedad letal avanza sobre uno de ellos. Morir está basada en la novela del escritor Arthur Schnitzler, un autor con varias obras adaptadas a la gran pantalla.

En un paisaje protagonizado por el mar, en las costas del País Vasco, es Marian Álvarez (La herida, Hospital central) quien acompaña al que sufre, a aquel que cada día está cada día más cercano al mundo de los muertos. Con este papel repite como protagonista en las películas de Franco. A su lado, quien se va desgastando, Andrés Gertrudix. Ella lo da todo en la pantalla mientras que él se queda en una sombra.

Morir
está llena de miradas y silencios con los que se pretende expresar más que con palabras. El director se sirve de los paisajes y las localizaciones para remarcar esa fuerza reveladora. Sin embargo, tanto evitar el diálogo consigue que las palabras, cuando suenan, se vuelvan antinaturales.

Si bien el punto de partida es interesante, a la hora de abordarlo pierde fuelle de vez en cuando. ¿Qué ocurre cuando alguien muy querido es diagnosticado de una enfermedad mortal y tú no sabes sobrellevarlo? El amor es exigente, comprometido y trabajoso. Como siempre, es en los momentos críticos cuando uno saca su “verdadero yo”. No todo es blanco o negro: habrá días de frustración porque te sientes sin fuerzas y otros en el que puedes entregarte por completo a esa persona que sufre. Pero, cuando la mentira entra en el juego, te preguntas: ¿realmente estoy aquí por pena o por amor? La convivencia, el día a día, esa relación se van quebrando al mismo tiempo que se va apagando el que va a morir.

Todas estas reflexiones se pueden perder para algunos con el ritmo tan lento del filme y con ese aura tan pesimista que se posa sobre los personajes desde el principio. Parece que el largometraje vague entre el cine comercial (con ese título tan llamativo) y el cine de autor, en el que tampoco termina de encajar.

Firma: Elena Mira


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