Sully
Título original
Sully
Género
,
Año de producción
2016
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
96'
Fecha de estreno
04/11/2016
País

Sully

3 / 6
Humor 0/5
Acción 2/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

A partir de libro escrito por el propio Chesley Sullenberg y Jeffrey Zaslow, Todd Komarnicki y Clint Eastwood abordan una hazaña que entusiasmó no solo a los supervivientes de la avería sino también a toda la opinión pública.

Para construir el conflicto, Komarnicki escoge como antagonista al National Transportation Safety Board: un organismo independiente, pero cuyos miembros son elegidos por el Presidente y el Senado. El NTSB es retratado como la mirada fría y mecánica sobre la realidad, mientras se contrapone a la perspectiva más experiencial y personal: la que cuenta con el factor humano.

En este concepto, aplicado a la toma de decisiones en momentos críticos, es donde reside la parte más interesante de un guion que se acomoda en un tono algo fácil de melodrama biográfico.

Sobre lo primero, cabe añadir que este aspecto presenta un valor especial en una época, la actual, en la que simuladores, estadísticas y otros programas informáticos se encargan de analizar e incluso prescribir y predecir sobre la realidad. Precisamente, al olvidar que somos personas y personas en el tiempo se pierde de vista la clave que nos ayuda a dar respuesta y sentido a no pocas situaciones. En este contexto, Eastwood aprovecha para bañar el argumento de un tono capriano, en el que la cooperación entre compañeros, el trabajo en equipo con el conjunto de la sociedad y la familia son anclajes firmes.

Sobre lo segundo, y al hilo de este optimismo que ofrece la trama, sí es achacable al guion que se instale en frases elementales y en réplicas aún más tópicas. Por eso, aunque estamos ante un film bien rodado (de modo especial las secuencias complejas del accidente); interpretado con solvencia (Tom Hanks se mide y eso ayuda) y que busca algo de suspense al desordenar los acontecimientos, uno no puede evitar recordar el fiasco dramático de El francotirador y añorar a un Eastwood más peleón y menos utópico.

Firma: Lourdes Domingo


Deja un comentario