The disaster artist
Título original
The Disaster Artist
Género
,
Año de producción
2017
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
106'
Fecha de estreno
29/12/2017
País

The disaster artist

3 / 6
Humor 1/5
Acción 3/5
Violencia 0/5
Sexo 1/5

James Franco dirige y protagoniza esta historia real, sobre el rodaje de la que se considera una de las peores películas. A medio camino entre el homenaje y la parodia, la parte de comedia no acaba de funcionar a pesar del cariño puesto en el guión y dirección.


Como ya hiciese Tim Burton en 1994, cuando rodó Ed Wood, una producción sobre el peor director de cine de la historia, James Franco hace ahora un curioso homenaje a The Room, la considerada peor película de todos los tiempos.

The Room se rodó en 2003 y fue, según nos cuenta The Disaster Artist (tanto el film como el libro homónimo en el que se basa), un empeño personal de un estrafalario pero acaudalado tipo llamado Tom Wiseau. La obra, por tanto, nos cuenta una historia real a medio camino entre el homenaje y la parodia y, al ser el factor comedia el menos logrado, provoca cierta sensación agridulce durante el visionado y al salir de la sala.

Queda muy patente el amor de James Franco por el cine. Las escenas del rodaje, la actitud de todos los profesionales que participan a sabiendas del precipicio al que se dirige The Room, la declaración de Caroline (“el peor rodaje es mejor que cualquier día en casa”), etc. son una muestra clara de la fascinación que al director, y a todos los que viven de ello y para ello, les provoca el mundo del celuloide.

Todo ello constituye un buen material con el que, sin embargo, Franco no ha sabido qué hacer. A mi juicio, se dilata demasiado la parte inical y se desperdician escenas de lo más potente que acaba poniendo en los títulos finales y que podía haber aprovechado planificando mejor el metraje.

Sin querer con esto hundir una película que no se lo merece, tengo que añadir que la versión doblada tiene un problema añadido. La voz elegida para Tom Wiseau es totalmente desacertada, con un tono confuso, más cercano al que en España denominamos “pijo”, que al realmente extraño con el que hablaba Wiseau y que James Franco reproduce perfectamente. Lamentablemente, y dada la omnipresencia de Tommy en The Disaster Artist, es un verdadero lastre.

Firma: Esther Rodríguez