Zoolander 2
Título original
Zoolander No. 2
Género
Año de producción
2015
Público
Valoración
Lenguaje
Duración
102'
Fecha de estreno
12/02/2016
País

Zoolander 2

2 / 6
Humor 1/5
Acción 2/5
Violencia 1/5
Sexo 2/5

No a todos nos hace reír lo mismo, cierto. Nuestros mecanismos cerebrales activan la risa por motivos misteriosamente diferentes, pero hay algo que tras el visionado de Zoolander 2 se muestra nítido: el humor no es en absoluto relativo. O te ríes o no, o sonríes o nada.

La desesperación tras ver que toda una escudería de guionistas, encabezada por el propio Stiller, no es capaz de ofrecer más que un vómito torrencial de gags y cameos infraexplotados sin gracia ni chispa alguna, es desoladora.

Parece que esta versión del Stiller, director-guionista-protagonista, no ha sobrevivido a la nostalgia de su propia mirada alucinada, pero sí ha creado un nuevo género, la no-comedia. Un interminable corta y pega de autoreferencias que no encienden la mecha del humor ni por el forro, ya muy gastado. No hay en el film ni rastro del humor auténticamente absurdo, ese hiperrealista del que encontramos mínimas trazas en su Zoolander (2001). Sin embargo, sí quedan algunas de sus bondades, como la crítica ácida a la industria de la moda y algún mordisco que otro al hipsterismo y a la estética trash, sin poner del todo los pies en el siglo XXI.

Y es que para actualizarse no basta con incluir en cartel a las celebrities del momento, aunque se agradece el detalle. Entretenidísimo, ir descubriendo a todas las personalidades del cine, la moda y la música que se han prestado a ponerse bajo las alas de Zoolander, antes, mientras y después del rodaje. Hasta el mismísimo Valentino hizo desfilar a Owen Wilson y a Ben Stiller en la Semana de la Moda de París. Casi nada. De casi todo y en exceso.

Firma: Anna Puigarnau


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