The imitation game (Descifrando Enigma)
Títol original
The imitation game
Any de producció
2014
Public
Valoració
Llenguatge
Durada
114'
Data d'estrena
01/01/2015

The imitation game (Descifrando Enigma)

3 / 6
Humor 1/5
Acció 1/5
Violència 1/5
Sexe 0/5

Saldar cuentas con la historia es algo que el cine -uno de los artes de la memoria- intenta hacer con bastante frecuencia. En esta ocasión, se recupera a un matemático clave para la victoria aliada en la II Guerra Mundial. Alan Turing logró desarmar el código con el que se comunicaban el ejército y la inteligencia de Hitler. El film también reivindica la figura del científico en el apartado personal: su soledad causada por un más que probable autismo, así como por la sentencia condenatoria que le supuso un tratamiento hormonal para inhibir su homosexualidad. Turing se suicidó con 41 años.

Con estos dos polos y con el libro sobre Turing del también matemático y activista gay Andrew Hodges como inspiración para el guión, Grahan Moore produce y escribe su primer largometraje a través de tres líneas temporales. Este triplete de cronologías, curiosamente, no produce el efecto esperado: tensionar el thriller e intensificar el drama. El resultado es más de observación y contemplación, con el claro objetivo de restaurar el recuerdo sobre Alan Turing.

Al mismo tiempo, The imitation game es un film que ambiciona integrar muchos temas, además de los citados, (como el servicio secreto británico, el espionaje y la traición, el aislamiento emocional, la genialidad y la génesis de la informática) y lo hace con cierta efectividad aunque no categóricamente. Hay elementos que aparecen y se articulan de modo algo artificial y explícita, para acomodar el guión a un drama para el gran público; que es para quien se escribe este film, así como para los premios del gran circuito.

Morten Tyldum es un director noruego que, con experiencia en el campo de los vídeos musicales y la publicidad, se ha posicionado bastante bien con sus dos thrillers anteriores, Headhunters y Varg Veum. Con esta producción ha abogado por una recreación perfeccionista de los espacios y objetos, en especial de la trama durante la II Guerra Mundial. Pero también, como se ha dicho, por una mirada centrada en su personaje principal, al que el guión dedica todos sus mimos. En este sentido, Benedict Cumberbatch rescata la película de un drama estándar y masticable para añadirle una interpretación más que notable, que consigue hacer interesante muchos de sus planos.

Firma: Lourdes Domingo