Los premios nominales de los Zapping en la prensa
Los diarios Avui, El periódico, Ara, El diari de Girona y El Punt se hicieron eco de las distinciones nominales de los Premios Zapping al Club Super 3, a la campaña Ponle freno de Antena 3 y Onda Cero, y a La Sexta por su apuesta por las series extranjeras de calidad.
En la red publicaron la noticia los portales del sector Comunicación 21, Periodistes.org y Cine y Tele; y en las webs de Tv3, el 3/24 y Comunicàlia.
Los Premios Zapping que otorga anualmente TAC tendrán lugar el 17 de febrero al Palacio de Congresos de Cataluña (Barcelona).
Los finalistas de los Zapping en los medios de comunicación
Los periódicos en catalán Avui, Ara y El Punt se hicieron eco de la lista de finalistas a los Premios Zapping, que otorga anualmente TAC. Este año la gala tendrá lugar el 17 de febrero en el Palau de Congressos de Catalunya, Barcelona.
En la red publicaron la noticia los portales del sector Comunicació 21, Fórmula TV, Vertele y Cine y Tele. También el blog de la serie Los protegidos y el perfil de facebook de Gran Reserva.
La familia ante el consumo de la TV de los hijos
Este artículo presenta las conclusiones extraídas de una investigación con alumnos de 2º Ciclo de Educación Primaria. El estudio pretendía averiguar en qué medida la tv se hace presente en la vida de los alumnos y qué repercusiones tiene para su vida escolar y familiar.
Cursos de mecanografía en la red
Cursomeca es una web que ofrece cursos de mecanografía gratis en varios idiomas (castellano, inglés, alemán, francés, italiano y portugués). En su base de datos hay 27 tipos de lecciones guiadas e interactivas de las que el usuario puede beneficiarse. Para poder acceder a estos cursos pero, hay que registrarse. La web también contiene una herramienta que puede ser de gran utilidad para aquellos que se animen a probarla: un test de velocidad. Además, ofrece la posibilidad de recomendar el portal o bien hacer una donación.
Pide un cambio en el lenguaje utilizado en “La Riera”
Lee la contestación de Mònica Terribas de las quejas de TAC por La Riera. Gracias por participar en esta campaña. Todos podemos hacer una televisión mejor.
Ens dirigim a vostè per demanar-li un canvi en el vocabulari groller i malsonant utilitzat en la telenovel·la de sobretaula, La Riera.
Els diàlegs d’aquesta ficció no ajuden a la normalització lingüística, ni reflecteixen la riquesa de la llengua catalana, un dels objectius de Televisió de Catalunya des de la seva creació l’any 1983.
Esperem que des de direcció es constati aquesta realitat, i hi hagi una revisió del vocabulari emprat a La Riera. Així no es contraresti el treball a favor del català d’espais, com per exemple, Bocamoll o El gran dictat.
Gràcies per la seva atenció
Consejos sobre cómo educar a los hijos
Escuela de familias es una web en la que se dan consejos sobre cómo educar a los más pequeños. La web tiene varias secciones: Familia y Educación, Adolescencia, Sexualidad, Televisión, etc. También ofrece un apartado interesante bajo el título de Consultas, donde se pueden encontrar enlaces de webs interesantes relacionadas con la educación de los hijos, materiales relacionados con temas que se pueden tratar en casa, películas y libros. Escuela de familias ofrece la posibilidad de subscribirse y recibir a la dirección de correo electrónico las últimas actualizaciones de la web.
La denuncia de TAC del canal GH en los medios
Los medios de comunicación se hicieron eco del comunicado de Teleespectadors Associats de Catalunya (TAC) en el que denunciaba que el nuevo canal de Gran Hermano 24 horas vulnera el Codi de Autorregulación. Asimismo, TAC también lamentaba la extinción del canal de noticias CNN+.
Algunos medios en los que TAC apareció fueron La Vanguardia, La Razón, Onda Cero, el web Comunicació 21, El Mundo o el web Periodista Digital.
Claves para entender lo que nos espera en este 2011
La tecnología evoluciona a pasos agigantados. Tanto es así, que hace poco estábamos jugando a clásicos como Pong, aquél en el que dos barritas debían bloquear y devolver una especie de pelota (aunque de forma más bien cuadrada…). Pero, en muy poco tiempo, este panorama ha cambiado radicalmente. Hemos pasado por los magníficos Super Mario World y Sonic the Hedgehog, o los no menos remarcables Metal Gear Solid o Tomb Raider de la primera Playstation. Así, hasta hoy. ¿Y qué nos vamos a encontrar en estos próximos meses?
La evolución en el mundo de las consolas ha llegado a un punto en el que existen dos intereses claros. Por un lado, el objetivo es crear un videojuego perfecto, realista como el que más, con unos gráficos de ensueño. Y ahí es donde ahora entra en juego la tecnología 3D. Parece que, después de películas como Avatar, se ha despertado el interés por esta nueva tecnología. ¿Qué mejor manera de disfrutar de un videojuego que sintiéndote rodeado por la acción?
Esta nueva tecnología ya se ha comenzado a utilizar en juegos, como es el caso de Gran Turismo 5 para PS3 y, pese a que todavía no se ha explotado del todo, pretende convertir el entorno que nos rodea en realidad del juego. Sin embargo, no es lo único que encontraremos a lo largo de este año. En los próximos meses ya se ha anunciado el desa-rrollo de la nueva Nintendo 3DS. ¿Se puede pedir más?
Pero si preferimos disfrutar de los videojuegos en compañía de amigos o la familia, está cada vez más claro que las compañías han visto en los juegos sociales una oportunidad única. Por eso, y cada vez más, compañías como Sony y Microsoft han comenzado a implantar sensores de movimiento al más puro estilo de Wii. Hace unos meses os hablábamos de Move, para PlayStation, y hace poco nos llegaba la réplica para Xbox 360: el nuevo Kinect. Este sensor de movimiento nos permite interactuar con la consola directamente, sin la necesidad de utilizar manos ni nada parecido. Sólo nosotros, nuestros gestos y nuestra voz delante de la máquina.
¿Se puede pedir mayor interacción? La verdad es que es difícil dejar de sorprendernos con la evolución de este mundo del videojuego. Lo que nos deparen los próximos meses es difícil de imaginar. Pero, ¿por qué no nos quedamos de momento con lo mejorcito que nos ha llegado?
Gran Turismo 5 (PS3, +3, 3/3): este simulador de velocidad ha roto todos los esquemas vistos hasta ahora. Después de más de 5 años de desarrollo, y con un gran equipo detrás, el juego lleva el realismo del motor al máximo. Así, encontramos todo tipo de vehículos, pero especialmente los llamados Premium suben el nivel de detalle al máximo. Hasta las partículas de polvo y suciedad quedan perfectamente reflejadas. Y todo ello con una propuesta que nos presenta casi 1.000 coches y una infinidad de posibilidades. Y, por si fuera poco, incluye opción de 3D.
Kinect Sports, Kinect Joy Ride o Dance Central (2/3 todos). Estos son algunos de los juegos que nos acaban de llegar de la mano del sistema Kinect que nos ofrece Microsoft. Algunos, como Kinect Sports, no ofrece nada nuevo respecto a lo visto con Wii o PlayStation, pero la verdad es que, como siempre resulta muy entretenido. Dance Central, por su parte nos propone convertirnos en auténticos bailarines. ¿Preparados para el reto?
Firma: José Carlos Amador Vigara
Colaborador área de videojuegos
Educar en las multipantallas (Parte 2)
Con frecuencia, la televisión se vuelve la niñera de los pequeños, dócil instrumento que entretiene mientras los padres se dedican a otros asuntos. Ya no juegan, ni hablan con los chicos; la caja mágica se encarga de ello y les suplanta durante buena parte de la jornada. La convivencia de los niños con los dispositivos digitales es intensa: los tienen a su alcance y les permiten asomarse a mundos lejanos y desconocidos.
Se trata de un público difícil, porque ve la televisión de forma compulsiva, reclama formatos transgresores y se interesa más por internet y los videojuegos. En la actualidad, existe una oferta muy reducida para los jóvenes entre 10 y 12 años, por lo que muchos se decantan por los programas para mayores. Como afirma un ex directivo de programación infantil de TVE, Manuel Cereijo, “no se presta suficiente atención a los niños porque apenas cuentan en la cuenta de resultados”. Los datos lo demuestran. En lo que va de año, sólo la serie “Los Simpson” (que no es precisamente infantil), aparece entre los 20 programas más vistos por los espectadores de 6 a 12 años. Deportes, concursos y series del prime time son sus favoritos. Para atraer a ese público, lo único que han hecho las cadenas españolas es incorporar a niños en las series, despreciando la opción de crear programación para jóvenes. Sólo “Los Lunnis” están pensados para los más pequeños, aunque para edades muy específicas.
El hecho de que se deje acceder indiscriminadamente a los niños a cualquier tipo de programas, provoca que la diferencia entre ellos y los adultos se borre gradualmente. La división entre infancia y adultez desaparece conforme la televisión se encarga de comenzar a abrir secretos, y permite que los niños accedan a información que antes se reservaba sólo para adultos; la televisión hace público lo que era privado. El filósofo José Antonio Marina lo ha denunciado con contundencia: “Estamos presionando a nuestros niños y niñas para vivir en un mundo adulto, especialmente en lo relativo a la sexualidad”.
Los programas utilizan estrategias comerciales para atraer a los más jóvenes. El gancho consiste en introducir personajes infantiles en las series para adultos con la finalidad de atraer la atención de los niños. Otras buscan asociar ciertos productos a “niños anuncio”. En palabras de José Javier Esparza, crítico televisivo, “la victoria de la llamada sociedad de consumo ha sido absoluta gracias a la TV. Ha conseguido que vivamos en ella y de ella plácidamente. El consumo no es tan solo el objetivo final de toda actividad económica. Va más allá. Es el criterio de la desigualdad entre los hombres. La medida de la felicidad. El estilo de vida. La religión de todos. El consumo, no el hombre, es la medida de todas las cosas”. En esta misma línea, el “fenómeno fan” pretende crear ídolos y fomentar el seguimiento de cantantes o actrices.
Mantener entretenido a un niño a lo largo de un programa resulta cada vez más complicado. Conscientes de ello, las productoras desarrollan formatos con mini-clímax y cebos que anuncian el “no te vayas, todavía hay más”. El lenguaje audiovisual se vuelve cada vez más fragmentado: los planos cambian a ritmo vertiginoso, con duraciones que oscilan entre uno y medio segundo. Continuamente entran personajes en el encuadre y sus diálogos no dan respiro. Se trata de una combinación de multitarea y atracción continua, donde no es posible distraerse porque en cada instante está sucediendo algo: acción, palabras, música, sonido ambiente… Este consumo puede afectar al modo en que los jóvenes asimilan la información y su capacidad de aprendizaje.
Aprendizaje audiovisual
Según José Ignacio Aguaded, experto en Comunicación Audiovisual de la Universidad de Huelva, el medio afecta a las áreas emocionales, cognoscitivas y conductuales, es decir, influye en los intereses y motivaciones. Los menores toman la televisión y lo que en ella se presenta como una fuente de imitación más y funcionan con esas imágenes y estereotipos. ¿Cuántas veces ha visto a su hijo imitar a su serie de dibujos favorita o repetir una frase que ha escuchado en boca de sus personajes preferidos? Teniendo en cuenta que en la televisión además de contenidos adecuados existen otros menos recomendables, los menores pueden asimilar ciertos comportamientos como algo normal o aceptable, sobre todo si sus protagonistas son personajes admirados. Por otro lado, la información que los menores reciben a través de la pantalla suelen considerarla como creencia y no suele ser objeto de crítica por su parte. Dicha representación de la realidad es viva y fuerte, emocionalmente dramática, y con frecuencia se acaba asimilando como una experiencia vivida.
La televisión organiza el tiempo de muchos jóvenes: les acompaña, marca el ritmo del día y genera fidelidad a determinados programas. Centra los temas de sus conversaciones y construye la realidad mediática: si un evento no sale en la “tele”, no existe. Además, los programas proponen modelos de vida y provocan que los más jóvenes imiten las conductas que ven, mediante el llamado aprendizaje vicario. Este concepto alude a las sensaciones que, en este caso los jóvenes viven a través de las experiencias ajenas, encarnadas en otras personas. Por ejemplo, sentir el dolor y el deseo de venganza cuando al delantero favorito le dan una patada o la alegría cuando dos actores que a uno le agradan se enamoran. Se trata de una forma poderosa de comunicación, ya que no apela a la racionalidad, sino a la emoción, vivida en primera persona.
Al empezar un programa, el espectador se plantea un horizonte de expectativas sobre lo que va a suceder, y busca inconscientemente con qué personaje(s) identificarse: se genera un proceso de empatía, denominado “transferencia de imagen o de personalidad”. En este proceso, el espectador se pone en lugar del personaje, asume sus ideales y empatiza con sus emociones. Cuando se da la identificación —más frecuente en los adolescentes— el espectador tiende a reducir las diferencias de actitud y de convicción porque desea parecerse lo más posible al protagonista. Si el personaje siente rechazo a lo que le dicen sus padres, él lo sentirá también; y si miente para conquistar a una chica, el espectador lo aprobará también, aunque sus convicciones vayan por un camino totalmente distinto. El deseo de identificación suscitado por la trama se logra minimizando toda posible disonancia, de ahí la implícita aceptación emocional de los planteamientos del protagonista, aunque sean opuestos a sus convicciones.
El impacto de esa identificación, de la “experiencia vicaria”, puede ser fugaz y apenas revestir importancia o, por el contrario, puede fijarse en el espectador y afianzarse en su mente, influyendo decisivamente en la valoración de las conductas y actitudes que ha vivido de forma vicaria en la pantalla. En todo caso, cuando se trata de impactos fuertes y se suman al de otros programas en la misma dirección, el resultado puede transformar planteamientos iniciales radicalmente distintos. Y ello contribuye a cuestionar valores muy arraigados, anulando el ejemplo de la familia o minando la formación recibida durante años.
Consumo responsable
La televisión indudablemente posee numerosos atributos positivos. Gracias a ella los niños aprenden cómo es el mundo fuera de su casa, su barrio o su ciudad y se abren a la naturaleza. La pantalla les permite viajar a los océanos, a la selva o a otros lugares inaccesibles que les entretienen y les enseñan. El medio audiovisual bien empleado es capaz de reforzar hábitos y potenciar valores, como el respeto a los demás y al medio ambiente, las ventajas de una dieta sana, la utilidad del ejercicio físico y muchos más. Entre sus efectos beneficiosos destacan la capacidad para enseñar y adquirir conocimientos, reforzar actitudes y ampliar el lenguaje. Por ello, es recomendable elegir programas adecuados a cada edad.
La educación sobre el consumo televisivo se basa en la dedicación, en la paciencia y en crear hábitos entre los más jóvenes. A continuación señalamos algunas recomendaciones:
- No ponga una televisión en la habitación del menor, de lo contrario fomentará su aislamiento y dejará en sus manos la decisión sobre lo que puede ver y a qué horas. Se expone a que no duerma lo suficiente o a que vea programas para adultos. Es preferible situarla en un espacio común que sirva como punto de encuentro para la familia y así comentar temas de actualidad, conocer sus gustos y fomentar el espíritu crítico.
- Elabore un menú televisivo semanal. Acuerde con los hijos los programas que van a ver. Establezca normas de uso, tanto en contenidos como en cantidad. Puede colocarse en un lugar visible un horario para señalar los programas que se verán durante la semana. Enseñe a cambiar de canal y a apagar la televisión cuando sea necesario.
- Procure conectar con los intereses televisivos de los hijos. En caso de que el niño quiera ver determinados programas, conviene verlos con ellos para conocer los contenidos. Interésese por los programas que más les gustan y vea si los valores y actitudes que reflejan son adecuados para su edad y están en consonancia con los valores que desea transmitirles. Utilice el contenido de los programas para propiciar el diálogo.
- Intente desmitificar el medio, explicando cómo están producidos los programas, cuáles son sus trucos y secretos. Es necesario enseñar a cuestionar la pequeña pantalla desde la realidad, aprendiendo a confrontar las imágenes televisivas con lo que sucede en el mundo, para superar reduccionismos y estereotipos.
La selección de programas para ver en familia se convierte en un componente básico, no sólo para disfrutar del tiempo libre, sino también para facilitar el crecimiento personal. Conviene pensar en cómo utilizar el contenido televisivo de forma positiva, para la integración familiar, para el disfrute en compañía de los seres queridos, como un “pretexto” que permita el intercambio de opiniones, ideas e ilusiones, lo que a menudo resulta difícil, por los ajetreos del trabajo o las múltiples ocupaciones.
Firma: José Alberto García Avilés (Profesor Titular de Periodismo. Universidad Miguel Hernández de Elche)

