Título original
jOBS
Género
Año de producción
2013
Publico
Valoración
Lenguaje
Duración
128'
Fecha de estreno
20/09/2013
País

jOBS

2 / 6
Humor 1/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 1/5

A los pocos días del fallecimiento de Steve Jobs, en octubre de 2011, se anunciaba la preparación de una película sobre su vida. De hecho, el guión ya había empezado a escribirse antes de su defunción, y para su documentación se habían usado las mediatecas así como entrevistas a trabajadores de Apple que se habían codeado con Jobs. El resultado fue un guión que tuvo que pulir páginas y concentrarse en un periodo de su vida.

Quizá sean las prisas, quizá la ausencia de pretensión narrativa, quizá la escasa experiencia del equipo; pero está claro que el film se queda a remolque del personaje y los acontecimientos, que se muestran en una casi invariable y ordenada cronología.

Sin embargo, el problema no reside en dar continuidad a la línea temporal, sino en unas tramas eclipsadas por la idea de mostrar lo que sucedió, explicitar los rasgos temperamentales del genio de Apple y subrayar (sobre todo verbalmente) cómo su trabajo cambió el papel de las tecnologías en la vida del ciudadano medio. Esto último, si bien cierto históricamente, se convierte en una rémora para el guión que ya no tiene nada que retener, que lo ha contado todo casi desde el minuto 15 y que destruye toda opción de generar el mínimo suspense que se pide a toda historia.

No hace falta hacer otra Red social (por buscar un paralelismo entre biografías de personajes contemporáneos y del mismo sector). No obstante, el trabajo de Sorkin y Fincher juega mucho más con los propios mecanismos del drama audiovisual (no sólo con la ruptura temporal) y sobre todo con una elevada capacidad para hacer interesantes los diálogos y dar dimensión a los personajes.

Eso sí, aunque gris, bastante gris como película, el biopic de Joshua Michael Stern interesará a los seguidores de la trayectoria de Steve Jobs. Con ella, quizá algunos revivirán los pasos que este visionario fue dando para acercar la máquina al hombre y no el hombre a la máquina.

Firma: Lourdes Domingo