¿Qué tiene “Ana y los siete”?

Título: Ana y los siete
Género: Serie
Cadena: TVE1
Estrena: 2002
Producción: Star line

Idea original: Ana Obregón
Audiencia máxima: 6.920.000 espectadores, el 23 de enero de 2003.
Dirección: Rafael de la Cova, Pascal Jongen
Intérpretes: Ana Obregón, Roberto Álvarez, Micky Molina, Silvia Marsó, Deniel Freire, Javivi, Claudia Molina, Aaron Guerrero, Noelia Ortega, Nerea García…
Público recomendado por la televisión: Todos los públicos
Público recomendado: Jóvenes acompañados de adultos
Valoración técnico-artística: Producto de bajo presupuesto
Realizado mayoritariamente en escenarios interiores. Incluso, para los exteriores de la casa, se utiliza el recurso de mostrar un dibujo. No obstante, la factura visual y sonora es aceptable.
Valoración moral: Se anuncia como una serie familiar y blanca, pero su análisis contradice esta premisa.

VALORES: Amistad / Amor paterno / Amor entre hermanos / Solidaridad social / Diálogo / Conductos saludables respecto al alcohol y las drogas…

CONTRAVALORES: El fin justifica los medios / Sentimentalismo radical / Superficialidad en las relaciones humanas / Materialismo

La historia

La serie es una idea original de la propia protagonista, Ana Obregón, que ha preparado todos los elementos para su lucimiento personal. En esta mezcla de Blancanieves, con la película Sonrisas y lágrimas y y la serie americana La niñera (entre muchas otras referencias) siempre hay un objetivo claro: buscar la complicidad y la audiencia, añadiendo, además, otros enfoques más, supuestamente, “modernos”.

En varias declaraciones de prensa, la creadora y productora Ana Obregón, ha defendido el producto, diciendo que quienes ataquen a su supuesto valor como creativa y actiz lo hacen por venganza o manía personal. La verdad es que ella se ha convertido en uno de los personajes más presentes en la prensa del corazón (queriéndolo o no), y esto se suele pagar caro. Además, su trayectoria “artística” ha pasado por más proyectos mediocres que excelentes.

No obstante, “la niñera” de TVE también afirma sentirse orgullosa de vencer en audiencia a la telebasura (supuestamente encabezada por Hotel Glam y Crónicas marcianas, a quienes quita audiencia cada lunes). Aunque el triunfo es loable, y su serie en comparación con los dos productos de Gestmusic para Telecinco es superior, tampoco es para etiquetarla de televisión de calidad. Puede estar viendo lo que, en realidad, no es. Para profundizar en las claves del éxito y desgranar qué modelos ven Ana y los 7, sigan leyendo el artículo.

Los personajes

Después de haber sido asidua espectadora de Ana y los 7 -serie que intenta emular, a través de su título, a la mejor, más inocente y más tierna película de Walt Disney, la archiconocida Blancanieves y los siete enanitos-, me dispongo a hacer unas breves reflexiones sobre por qué algunas series juveniles triunfan, y otras no soportan estar en pantalla en más de dos proyecciones. “¿Qué tendrá Ana que no tenga yo?”, se preguntan otras productoras de marginadas series juveniles y familiares. Pues Ana tiene unos ingredientes que, seguramente, la han traído donde está.

Ambiente lujoso -poco a ver con la mayoría de los hogares españoles, pero invita a soñar en que un día u otro nos tocará la lotería con mayordomo incluído- porque la serie tiene mayordomo, cocinera y NIÑERA, la cual escribo en mayúsculas porque sin ella la serie no sería lo que es. Alrededor de esto tenemos que añadir un banquero viudo, con siete hijos comprendidos en edades en las que se pueden identificar la mayoría de los niños y adolescentes de nuestro país, pues Lucía, la hija pequeña, tiene cinco añitos, y a partir de ella contamos siete criaturas hasta llegar a la hija mayor, que tiene 20 años, ya iniciando su juventud y su edad adulta. Tenemos que resaltar la presencia de gemelos con la consecuente confusión que, en muchas ocasiones, propicia su parecido. Pero, ¿qué sería de esta producción si solo contara con estos ingredientes? Es lo mismo que si me preguntara qué sería de Blancanieves sin la madrastra, sin la mala, la que tiene las intenciones torcidas, la que engaña simulando un embarazo para casarse con Fernando. ¿Qué sería de Ana y los 7 sin Alexia? Porque, a la madrastra, si hay una cosa que le gusta no son, precisamente los niños, sino el dinero. En honor a la verdad, tengo que decir que la madrastra no es oficial, puede llegar a serlo, pero Fernando se debate en un mar de dudas porque también está un poco enamorado de la “buena Ana”, la niñera.

Buena porque tiene gran paciencia con los niños, no llama para poner en funcionamiento su autoridad. Pero lo que mejor la caracteriza es que es una “niñera enrollada”, experta en flirteo, en el que se llaman relaciones de corto abaste en las que predomina el sentimiento ante la razón. Es consejera amorosa, levanta los castigos, juega con ellos, es un modelo errante de indumentaria sexy e insinuante, domina el terreno de la seducción, es una “buena niñera blanda”, que intenta jugar al papel de madre. No obstante, todos sabemos que una buena madre, por el bien de sus hijos, es una madre exigente.

Por otra parte, su vida no es del todo coherente. Por la noche es una cotizada streaper en un local para público básicamente masculino. Pero incluso, en este ambiente, sigue siendo buena, con una amistad a prueba de bomba con su compañera de striptease, a la que le aconseja que deje de fumar, ya que está embarzada y esto puede perjudicar a su futuro niño, como si su profesión no le trajera peores consecuencias para el futuro desarrollo del niño. Lo que es “políticamente correcto” en esta sociedad en la que vivimos es no fumar, lo otro es síntoma de progreso y tolerancia.

En esta serie, el fondo de las personas, la coherencia de su vida, la sinceridad en las relaciones, no importan. Fernando desconoce que su niñera se dedica por las noches a lo que se dedica, hecho que yo, como madre, me gustaría conocer para saber con quien dejo mis hijos, y sobre todo que Fernando tiene que conocer, en el momento de tomar la decisión de casarse con ella. Quiero decir con eso que esto no supone que Ana no sea una persona honrada, honesta y buena, pero está claro que su trabajo nocturno no es honrado, ni honesto ni bueno.

En este conglomerado de personajes no podemos obviar a David, hermano de Fernando, paradigma del vividor con infinitas relaciones de todo tipo de mujeres que ofrece a Ana un tipo de relación que él domina, corta, efímera, sin compromiso y sin consecuencias.

Y finalmente, el padre de Fernando, el abuelo de la “prole”, hombre setentón y en permanente búsqueda de una juventud ya pasada, que le provoca la jocosidad más que otra cosa. Todo esto envuelto en un clima de lujo y materialismo.

El conjunto ha atraoado a nuestra audiencia más joven adolescente. Y los padres, al pensar en un pobre viudo con siete hijos y una buena y encantadora niñera que los puede liberar de una mala madrastra, hemos confundido una serie con claras objeciones en una inocente serie familiar apta para todos los públicos. Es una serie para ver con los hijos adolescentes y comentar muchos de los aspectos que van surgiendo, y es claramente desaconsejable para una franja de edad comprendida entre 9 y 13 años que, según tengo entendido, son fervorosos seguidores de Ana y los 7.

El fin justifica los medios

El trabajo nocturno de Ana es el tópico que sirve de referente a todo el hilo argumental de la serie: el finjustifica los medios. En el momento en que Ana encuentra su trabajo de niñera quiere dejar el club nocturno. Incluso su amiga Sharon le pregunta que, si no necesita el dinero, por qué sigue bailando. Es una cuestión de compromiso y lazos afectivos lo que le mantiene unida al striptease. Más adelante, Sharon se queda embarazada y con una serie de deudas a las que no se puede enfrentar. Ana decide pasar el dinero que gana en el club a su amiga sin que ella lo sepa. Una vez más Ana es la honrada, la generosa y perfecta amiga que se sacrifica por su amiga. Y digo yo, trabaja a jornada completa en casa de un millonario, de hecho vive y come allí, y por lo tanto no paga alquiler, no paga ni comida ni bebida, ni electricidad, ni agua, ni factura telefónica, ni nada de nada; ¿no existe otra forma de ayudar a su amiga?

Reconozcamos que el hecho que Ana trabaje de noche en un club nocturno aporta este tono morboso entre lo que es socialmente aceptado y lo socialmente “mal visto”, entre la virtud y el vicio, entre la debilidad humana y la capacidad de sacrificio. En definitiva, Ana no es perfecta porque también tiene a sus pequeños, o grandes secretos; pero, ¿por qué quieren hacernos creer que no hay maldad en ella? Las cosas que se digan claras. No puedes hacer creer a un adolescente que trabajar de noche en un striptease y ser la perfecta niñera de día es lo mejor que te pueda pasar en la vida. O peor, no puedes hacerles creer que las niñeras, las madres o cualquier persona que tenga a su cargo la educación de un menor tiene que ser como Ana. Así llegaremo a un “nada” productivo.

Este argumento sirve para cualquier situación que se presenta en la serie: los enamoramientos de los adolescentes de la casa, la falta de sinceridad entre las parejas, los matrimonios por interés o las situaciones de adultos en las que se presentan a menores. En este último punto me gustaría detenerme un instante. Es grave y es inadmisible que una serie que gallea de ser familiar y blanca, UTILICE (en mayúsculas) a niños de entre 5 y 10 años para interpretar gags que sólo los adultos pueden entender hasta sus últimas consecuencias. Es cierto que queda diluido así el contenido o la intención. Pero ¿qué tiene que pensar un niño de 5 años cuando otro de su misma edad habla de bocadillos cuando se refiere a hacer el amor, o deja embarazada a alguien por capricho infantil?

No entraremos en el capítulo de embarazos no deseados, o de la educación sexual de los hijos, pero es un tema para reflexionar y, si somos padres responsables, no tenemos que dejarlo en manos de la televisión o, en este caso, de una niñera de cuento.

Poco sitio ocupa el estudio, y esto que hablamos de una familia con una multitud de hijos en edad escolar. ¿Por qué no fomentar el estudio, el esfuerzo para conseguir objetivos?

Como en toda producción, también pueden encontrarse aspectos positivos. Algunos de ellos son: el diálogo familiar, la atención que tiene que dedicar un padre a sus hijos, las relaciones entre los hermanos, la convivencia entre diferentes clases sociales, la colaboración con ONG’s, el tratamiento de bebidas alcohólicas, el tabaco o las drogas. Temas tratados con perspectiva pedagógica.

Ficha de trabajo en grupo

ESO/ Bachillerato:

– Ver un capítulo y/o explicar el argumento general de la serie.
– Buscar los referentes literarios y cinematográficos de la serie. Una vez opuestos, exponer qué puntos tiene en común con ellos la sere Ana y los 7, y qué puntos los diferencian. Intentar explicar el motivo de las cariantes y valorarlos artística y moralmente. Ejemplo: Ana y los 7 y Sonrisas y Lágrimas. ¿Cuál es el trabajo de las dos protagonistas? ¿Qué diferencias hay entre lo que hacen y como lo hacen?/ Ana y los 7 y Pretty Woman. ¿En qué se parece el papel de Richard Gere y el de Roberto Álvarez? ¿Qué importancia se le da al dinero? ¿Es la única manera de salir del mundo en el que no se desea vivir? ¿Quiere Ana, realmente, dejar de trabajar en un club nocturno? ¿Y Lidia (Julia Roberta)?…

– Explicar brevemente el papel de los niños y jóvenes en la serie. ¿Por qué los guionistas les hacen protagonizar los momentos más conflictivos de la serie? Intentar descubrir el propósito de los guionistas respecto a estos personajes. Hacer lo mismo con Alexia o Daniel (¿cuál es su rol y por qué desaparece de este rol). ¿Tiene algún objetivo la aparición de Fonti? ¿Cuáles son los motivos por los que Alexia se quiere casar con Fernando? ¿Y los de Ana? Establir y definir el rol que ocupa cada personaje de la serie.

– Valorar artísticamente la interpretación de los actores: entonación (estridente o equilibrada), credibilidad y versatilidad entre escenas dramáticas y cómicas…

– Hacer una relación de los temas que aparecen en un capítulo. Anotar qué personajes los protagonizan y cómo se posicionan enfrente suyo. Valorar el tratamieno del mismo.

– Hacer una relación de valores y contravalores que aporta la serie.


Una reacción en “¿Qué tiene “Ana y los siete”?

  1. como puedo ser como allexia es muy buena en le papael como puedo ser que soy su fan me canta como se hace la mala con ana gracia obergon se como se llaman los peseonajes son dando lucia gille alex calorina bruno fernando mauleal david rosa charo toni

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