Este verano, escoge lo mejor para tus hijos

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En julio, que coincide con el inicio de las vacaciones escolares, toca hablar del tiempo libre y todas las posibilidades que traen consigo el cambio de rutinas y los nuevos horarios. Como siempre, desde estas líneas os animamos a que compartáis más experiencias con vuestros hijos, familia y/o amigos. Sin embargo, hay que ser conscientes de que los niños tienen casi tres veces más vacaciones que los padres, y eso si conseguimos tres semanas seguidas sin pisar el despacho. Por lo tanto, no es fácil acomodar los horarios y encontrar todo el tiempo que nos gustaría para compartir con la familia.

Las actividades, colonias o campamentos comportan unos gastos que, a veces, no podemos asumir y los días de descanso se convierten en una batalla contra la ociosidad. Es fácil, en estos casos, recurrir a la tecnología como instrumento de ocio fácil, barato, asequible y que, además, entusiasma a los niños. Pero no debemos olvidar poner nuevos límites: un horario y unos contenidos adecuados a cada edad.

Entre las diversas pantallas –televisión, internet y videojuegos–, los menores acaban dedicando mucho más tiempo a ese tipo de actividades que a otras mucho más enriquecedoras. Todo el mundo sabe, por ejemplo, que leer un buen libro es una de las mejores experiencias y, a lo mejor, es el momento de empezar a promocionar este hábito entre los más pequeños. Dibujar, hacer puzzles, construcciones o modelar con plastilina también son opciones al alcance de todos que aportan mucho más de lo que nos pensamos a la personalidad de nuestros hijos. Inventar historias, escribir cuentos, disfrazarse, en fin, existen multitud de actividades que pueden hacer solos y que les ayudan a crecer sin la influencia de las pantallas. Una de las ventajas de que, desde edades tempranas, se acostumbren a divertirse sin la tele, la tablet o los juegos digitales es que les proporcionamos hobbies que después, cuando lleguen a la adolescencia, les ayudarán a llenar su tiempo con algo más que el móvil. En esto también nos puede echar una mano internet, ya que existen miles de páginas que dan ideas sobre actividades sencillas y para todos los gustos.

Se puede, también, dar vacaciones a la televisión aprovechando que las series han terminados sus temporadas (importante no empezar a ver las nuevas) y reemplazar esos ratos por partidas de cartas, juegos de mesa o, simplemente, por una conversación más calmada después de cenar. A cambio, una buena sesión de cine en casa, con una película escogida, una o dos veces a la semana puede contribuir a despertar el interés en los jóvenes sobre las historias bien contadas y el séptimo arte. Otras posibles pautas que resultan interesantes para ayudar a los adolescentes son: poner un horario para actualizar los perfiles una vez al día, no dejar que los móviles coman y duerman con nosotros, competir en grupo al videojuego de turno, etc. En definitiva, es el momento de plantearnos qué contenido queremos para las vacaciones de los niños y pensar que no es tan difícil como parece.

Sin embargo, como todo lo anterior no anula el hecho de que los niños o nosotros vayamos al cine, veamos la tele, naveguemos por internet o juguemos a la Play, os recordamos que tenéis a vuestra disposición la app Contraste. Guía del ocio audiovisual, donde podéis consultar gratuitamente todas nuestras críticas y análisis.

¡Feliz verano!

Fuente: Contraste Audiovisual Julio