Inhibidos

Inhibidos

Cuatro años después de haber acabado el instituto, cinco amigos se reúnen en una casa rural para pasar juntos un fin de semana. El objetivo es ponerse al día de la vida de cada uno, recordar viejos tiempos compartidos y anécdotas del “insti”.

Como cabe prever, la música, el alcohol y los ronroneos sensuales dejan fuera de combate al grupo durante la noche. Es el momento que el secuestrador esperaba para tapiar puertas y ventanas. A la mañana siguiente los chicos entran en pánico ¿quién les ha encerrado? ¿Por qué? ¿Qué van a hacer para sobrevivir?

El lastre de la juventud

Reflejo de la juventud que los medios se empeñan en tipificar, los cinco amigos son poseedores de los rasgos más manoseados de la pequeña pantalla: el hijo de papá, la guapa histérica, la empollona con gafas, el currante resentido con los ricos y la lesbiana dubitativa. Sin embargo, no todo es previsible, aunque sí poco sorprendente, en esta ficción concebida para la plataforma de contenidos digitales de RTVE, Playz.

Sin duda, con Inhibidos la cadena pública va en busca de una audiencia que no conecta con la televisión tradicional. Las modernas formas de consumo audiovisual modifican, no solo los continentes (en este caso internet) sino también los contenidos.

Las redes sociales, el lenguaje, la moda, la música, las tendencia alimenticias y los defectos o virtudes de una generación se suman a sus géneros preferidos: el terror, el suspense y los escarceos sentimentales. De esta forma, la serie pretende mostrar las verdaderas personalidades que se esconden tras una fachada de despreocupación juvenil.

Ya nadie habla en el bus…

Los capítulos se sirven en cortas emisiones de trece minutos (excepto el primero que se utiliza como introducción), una duración pensada para consumirse en un trayecto en tren o en autobús. Este recorte, sin duda, beneficia al producto en algunos aspectos, ya que no es necesario que pasen demasiadas cosas, sino que sean impactantes.

Quizá, por ello, los golpes de efecto se reservan para un final que debe provocar en el espectador las intención de volver la semana siguiente. No obstante, seguro que no faltan usuarios que prefieran esperar a que el producto esté acabado para verlo del tirón (aún a riesgo de topar con spoilers).

Finalmente, Inhibidos es un producto aceptable, que aguanta por la plataforma en la que se emite, que cuenta con caras conocidas y una interpretación poco exigente, que contiene aciertos en el guión y que, en especial, puede atrapar al público joven. Intriga, angustia, tensión y misterio envuelven este proyecto que inaugura nuevas formas de ver la televisión.