Límite de tiempo también para los padres

Hace unos meses la Universidad de Boston publicó un estudio muy sencillo sobre la influencia de los móviles en la relación padre-hijo. Durante dos meses observaron las interacciones entre 55 familias al acudir a un restaurante de comida rápida. El 72% de los padres usaron el dispositivo durante la comida. El nivel de uso del smartphone iba desde dejarlo encima de la mesa (7,5%) hasta el uso prácticamente continuo durante la comida (40% de los casos).

Para evitar que los menores crezcan reclamando cada vez más atención o sientan que para sus padres es más importante cualquier cosa que aparezca en la pantalla del móvil que ellos, puede ser buena idea auto limitar el tiempo que se dedica a los dispositivos móviles, mientras se está con los hijos.

Common Sense Media sugiere en su blog medidas que pueden ayudar a poner un poco de orden:

-Nada de dispositivos durante las comidas.
-Dejar los juegos móviles para cuando los niños se vayan a la cama.
-Designar zonas “No-Tech” en casa y respetarlas. Dar ejemplo.

Pero quizá el consejo más importante es el que se ofrece al final: “Recuerda que eres un modelo de actuación para tus hijos. Si no quieres que se vuelvan zombies del teléfono, intenta no ser tú uno de ellos”.