Padres influencers y redes sociales

¿Qué tipo de padre eres? ¿Te consideras guay o carroza? Durante los años que he estado observando a padres y madres de mi entorno, he percibido dos posiciones bastante polarizadas respecto a la actitud de estos hacia sus hijos en relación al uso de las redes sociales.

Padres influencers y redes sociales

Por un lado, los “guays”, papás cuyos hijos van imponiendo sus reglas a medida que van creciendo, se trata de los que creen que sus hijos son unos fenómenos manejándose en las redes. En realidad, el hecho de que sepan manejar con destreza las redes sociales y otras herramientas, no tiene ninguna relación con su capacidad para entenderlas o de extraer un provecho mínimamente acertado de su uso. Hay jóvenes bachilleres que no saben adjuntar un archivo en un correo electrónico, no entienden cómo manejar Google Docs o cómo realizar una búsqueda avanzada cuando llegan a la universidad.

Por otro lado, parece que el mito de “nativo digital”, empieza a ser cuestionado. Un artículo académico publicado en la revista Teaching and Teacher Education, presenta evidencia científica que demuestra que no es cierta la afirmación de que el nativo digital es más experto en el uso de la tecnología que sus generaciones predecesoras. Sea como sea, todo ello nos debería llevar al menos a cuestionarnos y a contrastar cualquier novedad por muy “guay” que nos parezca.

El hecho de que sepan manejar con destreza las redes sociales y otras herramientas, no tiene ninguna relación con su capacidad para entenderlas.

Algunos padres les compran móviles o permiten que se conecten sin límites porque sacan buenas notas, hasta que llega la edad adulta y aparecen las consecuencias. Como el hijo de unos amigos que terminó ingeniería con unas notas brillantes y se quedó apalancado durante meses en casa conectado a su ordenador porque nada le motivaba más.

También hay padres que utilizan la plataforma YoutubeKids como canguro. Les dejan solos, muchos sin saber que entre los vídeos que sus hijos visualizan se cuelan otros muy similares pero con Peppa Pig fumando o la Patrulla Canina poseída por el demonio. Obviando que sus pequeños todavía no son capaces de descifrar este contenido inapropiado. Sin ir más lejos, recientemente, YouTube suspendió 270 cuentas y eliminó 150.000 vídeos considerados ofensivos o desaconsejables para niños.

Al otro lado se hallan los padres “carrozas”, esos que no aceptan el nuevo escenario digital, los que prohibiendo y controlando, conseguirán impedir que la fiera digital devore a sus hijos. Estos padres cierran los ojos ante una realidad que se va a imponer sí o sí.

Los expertos dicen…

Un estudio realizado por la Secretaría de Estado de Seguridad de Internet de menores y jóvenes en España da más luz acerca de la desconexión existente entre la mayoría de padres e hijos en lo que al mundo digital se refiere. Dicho trabajo revela que más del 50% de los padres autoriza a los menores a usar WhatsApp o navegar por internet sin supervisión, y que apenas un 54% de ellos habla con sus hijos sobre las posibles consecuencias negativas que un uso inadecuado de internet puede tener sobre ellos. Además, sólo un tercio comprueba el perfil que sus hijos tienen en las distintas redes sociales.

A los datos referidos podemos añadir la última publicación de Proyecto Hombre según la cual el 80% de las familias reconoce que no hace un seguimiento continuado del uso que sus hijos e hijas hacen de las TIC. Además, la misma cifra de progenitores, ocho de cada diez, afirma que no tiene el mismo nivel que su hijo en el manejo de las aplicaciones móviles y redes sociales.

La realidad digital

Generalizando un poco, podríamos afirmar que tanto los padres “guays” como los “carrozas”, desconocen los peligros y consecuencias de la realidad digital. Podemos identificarnos con los dos, con un poco de cada uno o, tal vez, con ninguno. Ya he comentado al principio que se trata de dos caracterizaciones extremas. Lo verdaderamente importante es estar decidido a tomar las riendas y a acompañar a nuestros hijos en esta jungla digital. Según Proyecto Hombre, muchos padres empiezan a mostrar interés por formarse en el tema de las TIC desde que sus hijos están en la etapa infantil.

Padres influencers y redes sociales

Cierto que en lo que a redes sociales se refiere, no podemos tomar como punto de partida las experiencias vividas en nuestra juventud, porque entonces no existían WhatsApp ni Instagram o YouTube. Mª Cristina Meléndez, en su libro #Socorro! ¿qué hace mi hijo en las redes sociales? afirma que: “El salto generacional hace que la forma de actuar de unos, como grupo social, y otros, sea completamente diferente”. Ella defiende que: “Lo que realmente tenemos que saber es la filosofía de esta nueva forma de comunicarse: sus ventajas y características, su ética y estética y sus peligros o inconvenientes”.

Lo importante es estar decidido a acompañar a nuestros hijos en la jungla digital

Nos sirve este argumento de Meléndez para defender que más que manejarse en la técnica, lo importante es saber para qué están las redes. La realidad es que somos las primeras generaciones de padres digitales y a nosotros nos va a tocar aprender. ¡La buena noticia es que vamos a ser pioneros! Lo más significativo es, como los buenos navegantes, marcar un rumbo. Por el camino ya iremos rectificando, con ayuda de expertos y, por supuesto, con nuestro propio criterio.

Necesidad de formación

Por todo ello, la primera condición para tomar las riendas debe ser inexcusablemente la disponibilidad para invertir en tiempo y en formación. Nada que tenga que ver con la educación de nuestros hijos se puede hacer en un clic. La mayoría de expertos también están de acuerdo en que cada familia verá, recursos en mano, cómo enfoca el tema según su modo de vida.

Precisamente en la Fundación Aprender a Mirar y en la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales conocemos de primera mano el entorno digital en el que se mueven los menores. Y por ello, trabajamos para empoderar a los padres en el mundo digital. Destacan especialmente los talleres que ofrecemos de forma periódica para facilitar herramientas a padres y educadores a través de nuestro Programa de Educación Audiovisual.

Llegó pues el momento de convertirnos en “influencers” de nuestros hijos. No dejéis pasar esta oportunidad.