iFamily
Título original
iFamily
Género
Subgénero
Cadena TV
- Emisión
Temporada
1
Lenguaje
Valoración
Público
()
Duración
75'
Fecha de producción
2017
País

iFamily

2 / 6
Humor 1/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Televisión Española lanza una nueva serie supuestamente familiar y supuestamente cómica que, al menos en sus primeros compases, se queda bastante lejos de lo que parece pretender y, desde luego, de un producto digno y de calidad.

Ciertamente, lograr un programa que pueda ser disfrutado a la vez tanto por los niños como por los adolescentes o adultos de una familia, es una de las tareas más difíciles de la creación televisiva. La tentación en la que se cae, y esta serie es un claro ejemplo de ello, es dar bandazos entre las bromas para adultos y los ositos de peluche; engarzándolo todo en una trama que entretenga pero no sea muy difícil de seguir.

Como decíamos, iFamily sigue fielmente este camino erróneo. El fantasma de Ana y los siete (con la que comparte responsable y ambiente de urbanización pudiente) planea sobre ella y se mezcla, de un modo artificioso y bastante inverosímil con Los Serrano (Resines de barman sempiterno) o Los ladrones van a la oficina (por seguir retrocediendo en el tiempo).

Hay que reconocer que la idea de partida es sugerente y bastante original y hubiera sido un estupendo guion para un largometraje. Sin embargo, como base para una comedia de situación, plantea demasiados inconvenientes pues no puede alargarse en el tiempo sin perder la originalidad. Con los visto hasta ahora ya se deja claro que el desarrollo de la historia se alargará con la introducción de nuevos y disparatados personajes y la inclusión de temas para la concienciación social (como el del ciberacoso) que al no estar bien insertados, frenan el ritmo y restan tono de humor a un producto que debería ser principalmente de entretenimiento.

La falta de una idea clara (o, si se quiere ver así, el exceso de ambición al querer contar demasiadas cosas y tocar demasiados palos) la sufre de modo inmediato el propio elenco. Cada uno de los actores por separado realizan un trabajo, como poco, correcto y componen unos personajes individualmente creíbles. Pero cuando se les junta en un mismo escenario todo resulta incoherente, caótico y trasnochado. Algunos resultan exageradamente caricaturizados (el Girón, de Fernando Cayo), desubicados (Inés –Karmen Garay) o directamente patéticos (Isa –Chanel Terrero).

El grupo de los niños es prometedor por la naturalidad de sus actuaciones, pero de nuevo nos encontramos con un guion que no les presta la atención que se merecen y los utiliza tan solo como meros maniquís que sujetan la trama social (traumas infantiles por desatención de los padres) o momentos de sentimentalismo atroz. Son estos elementos legítimos e incluso deseables pero en otro tipo de producción, no entre bromas seductoras de una compañera de trabajo o ajustes de cuenta de la mafia rusa.

Estamos, por lo tanto, ante una conjunción de elementos, muchos de ellos buenos, pero embarcados en un proyecto sin rumbo claro y condenados, por ese mismo motivo a una mediocridad poco alentadora.

Firma: Esther Rodríguez


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