Los Protegidos
Título original
Los Protegidos
Género
Subgénero
Cadena TV
Temporada
1
Lenguaje
Valoración
Público
()
Duración
75'
Fecha de producción
2010
País

Los Protegidos

3 / 6
Humor 2/5
Acción 1/5
Violencia 0/5
Sexo 0/5

Los protegidos narra las vivencias de un grupo de personas que deben formar una familia falsa, trasladarse a vivir a una zona residencial desconocida para ellos y tomar nuevas identidades.

Esta nueva versión de sí mismos deberá ser convincente y engañar a todos los que viven a su alrededor, una tarea nada fácil si se tienen en cuenta las peculiaridades de cada personaje. Mario (Antonio Garrido), en su papel de padre, se ve desbordado por las circunstancias ya que ha pasado de ser un hombre responsable, ingenuo, poco resuelto y ciudadano honrado a fugitivo rodeado de sucesos paranormales. Jimena (Angie Cepeda), que ha sido testigo del secuestro de su hija de 7 años, debe actuar como madre de familia numerosa mientras investiga sobre el paradero de su hija. En estas dos tareas pone todo su empeño, sentido común y su carácter de empresaria.

El grupo de los más jóvenes está compuesto por dos adolescentes y dos niños. “Culebra” (Luis Fernández), el mayor del clan, es un rebelde callejero de 17 años que alardea de tatuajes y de su éxito con las mujeres. Tiene el poder para hacerse invisible a voluntad, lo que ofrece multitud de posibilidades al guión, y encarna el estereotipo de bocazas fanfarrón al que le encanta ir de duro por la vida, pero en el fondo alberga buenos sentimientos. Sandra (Ana Fernández) descubre que el poder transmitir descargas eléctricas con sólo tocar a alguien puede ser muy peligroso. Así que decide escapar de su casa y su nueva familia será el único sitio donde encaje sin reservas. Su personaje da juego a la trama en la que se entrevé un pequeño “flirt” con el Culebra.

Carlos (Daniel Avilés) y Lucía (Priscila Delgado) son los dos pequeños de la familia. Cada uno con sus poderes, telequinesia el primero y escuchar los pensamientos de los demás la segunda, aportan la ternura necesaria a este producto que nada entre varios géneros.

Los protegidos presenta un argumento diferente al que nos tienen acostumbrados las series españolas y conjuga, de forma aceptable, la ficción con el drama, el thriller y añade, además, algunos toques de comedia romántica. Será cuestión de tiempo averiguar si los guionistas son capaces de mantener el nivel de originalidad o acabarán cayendo en los tópicos fáciles de los que hasta ahora se diferencian. Otro reto que plantea el guión es dar una solución coherente y aceptable a las incógnitas expuestas que, por ahora, son muchas y puede que, con el tiempo, cobren unas más relevancia que otras y se pierda por el camino la cohesión de la trama.

La serie bebe de fuentes tan reconocibles como la saga de películas de los X-men o la serie Héroes y adapta a su formato, y presupuesto, los poderes y personalidades de estos personajes americanos. También, en su puesta en escena se reconoce la influencia de las grandes producciones, planos, filmaciones en exteriores y una música “ad hoc” en cada circunstancia, aunque a veces su inclusión resulta algo grinyolant.

Los actores, en su conjunto, afrontan su papel de forma adecuada y sin estridencias. El reparto coral, además de ayudar a la diversificación de tramas e intereses atrayendo, de esta forma, a diferentes públicos, ofrece la distracción necesaria para diluir las carencias de algunos personajes o las interpretaciones menos acertadas.

Dentro del panorama audiovisual actual se constata que el mercado de las series españolas necesita de variedad y calidad para ir creciendo y mejorando a medida que van surgiendo nuevas propuestas. El los últimos tiempos el espectador ha podido disfrutar de productos bien hechos, originales y atractivos (Guante blanco, Cazadores de hombres, La chica de ayer, Los misterios de Laura, Acusados, etc). Algunos de ellos vuelven con nuevas temporadas y otros no han triunfado entre la audiencia. Los protegidos, forma parte de ese elenco de productos que aportan frescura a un formato que a veces parece anquilosado (Hospital central, Física o química, Cuéntame, La pecera de Eva) y que, sin ser un producto estelar, ofrece un entretenimiento con algo más de contenido. Aunque, si nos ponemos en lo peor, también es posible que después de tantos años bajando el listón de las series españolas, ahora nos cueste reconocer de verdad un buen producto y veamos cualidades extraordinarias donde lo que hay es simplemente un trabajo bien realizado.

Firma: Mar Pons


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