Mar de plástico
Título original
Mar de plástico
Género
Cadena TV
- Emisión
Temporada
1
Lenguaje
Valoración
Público
()
Duración
90'
Fecha de producción
2015
País

Mar de plástico

2 / 6
Humor 0/5
Acción 3/5
Violencia 3/5
Sexo 1/5

Hay, cercanos a Almería, unos invernaderos que se extienden a lo largo de quilómetros y quilómetros donde trabajan miles de inmigrantes recogiendo fruta y verdura y que son, junto con la muralla china, la única construcción humana reconocible desde la luna.
La última producción de Boomerang TV para Antena 3,
Mar de Plástico, se inscribe en el registro de algunos de las últimos exitosos thrillers españoles rodados en suelo andaluz, El Niño o La Isla Mínima– coinciden en algunos de sus protagonistas- que a su vez son versiones españolas de series como True Detective o Broadchurch. Al igual que la serie americana, Mar de Plástico arranca con el brutal asesinato de una joven en un pequeño pueblo; y de la misma manera, que la inglesa, cualquier habitante del pueblo tiene números para ser el asesino.
Hay que reconocerle a Mar de Plástico un deseo de presentar a los agentes de la ley como personas incorruptibles y honradas, que buscan la verdad por encima de otros intereses; así como una intención de denunciar los males del racismo, los prejuicios contra los inmigrantes y defender a las personas que los amparan.
La serie tiene todos los elementos para haber funcionado: un tema de actualidad como es la inmigración; un escenario inmejorable y unos actores curtidos en algunas de las últimas buenas películas y series españolas… Y sin embargo, la serie de Bazzano no llega al aprobado: el guión es previsible en exceso; los personajes están dibujados con trazos gruesos como la mujer del terrateniente o los gitanos de Campoamargo; el personaje de Héctor, interpretado por Rodolfo Sancho (El Ministerio del Tiempo, Isabel) aguanta al principio pero a la quinta vez que la cámara lo captura quitándose o colocándose las gafas de sol, todo se vuelve predecible; pero sobre todo, hay en Mar de Plástico una especia de ansiedad por mostrar demasiado en el primer capitulo: ya sabemos que el propietario de los invernadores es un corrupto; el por qué está Héctor en Campoamargo; quién ha podido matar a Ainhoa, etc, etc
Tampoco funciona la demasiado bien la realización en su abuso de la cámara lenta; o en las escenas de acción donde la mayoría de los golpes se dan al aire, mientras los actores ruedan por el suelo. En fin una serie con muchas posibilidades, que tenía un espejo donde mirarse y acertar, pero donde, seguramente, las prisas no la dejan llegar a más.

Firma: Llorenç Ramis


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