Olmos y Robles
Títol original
Olmos y Robles
Gènere
Subgènere
,
Cadena TV
Emissio
Temporada
1
Llenguatge
Valoració
Public
()
Durada
70'
Data de producció
2015
País

Olmos y Robles

3 / 6
Humor 2/5
Acció 2/5
Violència 1/5
Sexe 0/5

La productora de “Flipy”, 100 Balas, es la encargada de esta serie que reúne comedia, thriller, acción y costumbrismo de pueblo en un ocurrente guión. Si bien es verdad que Olmos y Robles recuerda la exitosa fórmula de Los misterios de Laura (ambos protagonistas son tan torpes como eficaces en sus investigaciones), también es cierto que se aleja lo suficiente para crear su propio universo.

La ficción enfrenta a dos protagonistas opuestos y de este duelo salen, servidas en bandeja, un sinfín de oportunidades que sus guionistas han sabido aprovechar. El humor es acertado, ocurrente y, lo mejor, pasa desapercibido en unos diálogos algo menos primarios de lo habitual.

La acción no busca ser la atracción de esta ficción que tampoco quema sus naves en el suspense o el misterio. Es la conjunción de todos estos elementos lo que conforman un producto equilibrado que cuenta, además, con un buen ritmo y un rodaje eficaz. Ayuda la combinación de casos que se cierran en el mismo capítulo con una subtrama que se desarrollará a lo largo de los 8 episodios.

La Rioja es el escenario natural donde se desenvuelve el conjunto de personajes que completan el reparto. Se trata de un elenco coral de actores de cuya veteranía se desprende la seguridad de una interpretación, como mínimo, verosímil, en la mayoría de los casos (todo funciona hasta que aparecen Andrea Duro y Santi Marín. Lamentable.)

Con Olmos y Robles no hace falta profundizar mucho, pues está pensada para entretener y, quizá, su mayor y mejor mérito es no pretender ser algo más. Con la creación de un ambiente alocado, donde todos los habitantes de Ezcaray tienen sus peculiaridades, el espectador está preparado para creerse todo lo que sale de la “enciclopedia” Olmos y no escandalizarse de la “facha militar” de Robles. Hasta se le perdona a la serie algún que otro exceso (la doble entrega de Cortada mirando por la ventanilla, por ejemplo).

Se agradece que una ficción sea ficción (sin más pretensiones moralistas, ideológicas o propagandísticas que la promoción de La Rioja o del cuerpo de la Guardia Civil), que se busquen nuevas historias, que se revisen diálogos, que la tercera edad sea protagonista y que, en definitiva, La 1 haya apostado por Olmos y Robles.

Firma: Mar Pons