Piny, Institute of New York
Títol original
Piny, Institute of New York
Gènere
Subgènere
Cadena TV
Emissio
Llenguatge
Valoració
Public
()
Durada
11'
Data de producció
2016
País

Piny, Institute of New York

1 / 6
Humor 1/5
Acció 1/5
Violència 0/5
Sexe 0/5

La empresa de juguetes Famosa lleva a sus renovados muñecos Pinypon a la pequeña pantalla en esta serie que dice dirigirse a niñas entre seis y ocho años. Para empezar, este producto audiovisual no es más que uno de los componentes de la promoción transmedia –a través de diversos medios– con la que la empresa quiere llegar a su público objetivo. Piny también cuenta con websodios que incluyen consejos tipo “hazlo tú mismo”, un espacio en la web de la marca y una app desde la que se pueden cursar “asignaturas” de este moderno instituto y que ponen a prueba la creatividad de las usuarias. No hace falta decir que toda esta intrusión en la vida infantil da bastante miedo.

Pero eso no es todo. La situación empeora si nos adentramos en los contenidos y tenemos la capacidad de observar la nadería en la que se sumergen las protagonistas. Entre todos lo elementos posibles, que son muchos, la serie escoge la fama, los celos, las venganzas, las citas a ciegas, las fiestas “encierro” (encuentros de un fin de semana en el gimnasio sin poder salir), los inventos absurdos, la ambición desmesurada, la vanagloria y el consumismo, por citar algunos, para desatar los conflictos entre los personajes. Y, por supuesto, nada de estudio, nada de esfuerzo, ni rastro de la familia y un abuso de la tecnología estampada en móviles, tabletas o monociclos eléctricos.

En definitiva, Michelle y compañía rebelan y proponen un mundo de lentejuelas para las más pequeñas sin ofrecer, a cambio, unas normas de conducta apropiadas o el resquicio de sensatez que cualquiera querría para sus hijas. De hecho, el estilo de vida que se plantea y los diversos caracteres y reacciones son una clara invitación al fracaso social en un futuro no muy lejano. ¿Quién quiere amigas como estas?

A lo mejor se puede apreciar, pero de refilón y con poco atractivo, un guiño a la amistad y a la comprensión, pero nada compensa el gran engaño de luz y color que sugieren estas adolescentes con cara de niñas y espíritu de fashion & digital victims.

Firma: Mar Pons