TV > Érase una vez
Títol original
Once upon a time
Gènere
Subgènere
Fantàstic
Cadena
Públic
+12
Valoració
Llenguatge
Col·loquial
Durada
60'
Data d'estrena/producció
2011
Productora
Kitsis/Horowitz, ABC Studios
Temporada
1
Creador
Adam Horowitz, Edward Kitsis
Intèrprets
Jennifer Morrison, Lana Parrilla, Ginnifer Goodwin, Jared Gilmore, Josh Dallas, Robert Carlyle
País
EE.UU.
Sinopsis
Blancaneus, el Príncep blau, Capuxeta Vermella, Pinotxo i la resta dels personatges de contes clàssics troben un nou escenari a Érase una vez.
En aquesta sèrie, la Reina malvada -madrastra de la Blancaneus- ha trobat la manera d'acabar amb la "plaga" dels finals feliços. A través de màgia fosca, la sobirana més poderosa dels contes de fades ha enviat un malefici a tots els habitants del Regne de la Fantasia. Ara, viuen en un poble anomenat Storybrooke i cap d'ells recorda el seu passat.
No obstant això, uns pocs personatges escapen al malefici. Entre ells es troba Emma, l'única capaç de trencar l'encanteri i retornar els finals feliços i les perdius a tots els contes.
Crítica
Refrescante y oportuna serie que la cadena ABC lanzó en 2011 con una gran acogida por parte de la crítica y la audiencia americana. Once upon a time rescata el género fantástico de los cuentos de hadas para una audiencia mayoritaria.
Son varios los aspectos que se agradecen en esta producción de la que ya se está preparando la segunda temporada.
En primer lugar, destaca el trabajo de guión que abandona el desarrollo constante en una misma dirección, para contar una historia que se desenvuelve entre dos mundos y dos líneas de tiempo. Pasado y presente de los protagonistas conviven en un mismo espacio entre la fantasía y la realidad. Storybrooke representa una realidad dolorosa y cercana, mientras que en el Reino de los Cuentos todo es posible. A través de flashbacks, el espectador puede ir situando a cada uno de los personajes, sus motivaciones y los hechos que desencadenaron su situación actual.
Este relato se despliega en una narración acertada y coherente, que añade a los cuentos clásicos nuevos detalles modernos y algunas imprevisibles, sorpresivas e imaginativas alteraciones.
Por otro lado, los personajes siguen la tónica del complejo argumento. Los guionistas, en los diferentes capítulos, acercan la lupa para mostrar con detenimiento a los habitantes de Storybooke. De esta forma, desde la protagonista hasta los secundarios tienen una historia que contar para aportar luz a la trama general. La evolución de todos ellos es palpable y creíble, nada desentona en un relato que encuentra su fundamento en la clásica batalla que tantas páginas y tantas horas de metraje ha inspirado: la lucha encarnizada entre las fuerzas del bien y las del mal.
En este apartado, merece una mención especial la interpretación del joven Jared Gilmore, en el papel de Henry, y la de los malvados personajes como la Reina y Rumpelstiltskin, interpretados por Lana Parrilla y el veterano Robert Carlyle respectivamente.
La hazaña de la doble ambientación no es palpable sólo a nivel visual, sino que los creadores de esta ficción han sabido respetar los rasgos característicos de los personajes de cuento y adaptarlos al mundo moderno sin perder su peculiaridad. Para ello se han utilizado tanto objetos particulares -el color rojo para vestir a Ruby (Caperucita) o el paraguas para identificar a Archie Hopper (Pepito Grillo)-, como los valores personales que les sirven de criterio para actuar, por ejemplo: la venganza en la Madrastra, el poder en Rumpelstiltskin, el amor verdadero en Blancanieves, la familia en el Sombrerero Loco, la belleza interior en Bella o la honradez y la sinceridad en Pinocho.
El ingenioso guión y los sorprendentes personajes dan como resultado una buena oferta de ficción para todos los públicos que, además, posee un buen complemento de banda sonora. No es habitual encontrar este tipo de productos que entretienen el intelecto con fantasía, ingenio, sensaciones y un nivel nada despreciable de reflexión.
Firma: Mar Pons

