Reinas. Virgen y mártir.
Título original
Reinas. Virgen y mártir
Género
Subgénero
Cadena TV
- Emisión
Temporada
1
Lenguaje
Valoración
Publico
()
Duración
70'
Fecha de producción
2016
País

Reinas. Virgen y mártir.

1 / 6
Humor 0/5
Acción 1/5
Violencia 2/5
Sexo 2/5

Al margen de toda la polémica suscitada por el derroche de la cadena pública al comprar esta serie –con un coste de dos millones de euros por capítulo–, el dato más llamativo a primera vista es que esta ficción la firma José Luis Moreno. Sí, el de Aquí no hay quien viva, Escenas de Matrimonio y Noche de fiesta. Parece que con este producto medio histórico pretende conquistar las pantallas más allá de nuestras fronteras. Rodada en inglés y en escenarios de Escocia y España, Reinas cuenta con seis capítulos de más de una hora de duración cada uno.

A nivel formal, sorprende el rodaje en exteriores, la iluminación, el vestuario y el acertado reparto –que cuenta con un buen número de rostros extranjeros–. Todo ello está a merced de recrear una época y, está claro, que no se ha escatimado en recursos. Pero hasta aquí llegan las alabanzas a este producto de Indiana Pictures que representa claramente a una mona vestida de seda.

En el guión –que, por cierto, nadie sabe quién lo ha escrito– se pretenden narrar los difíciles años de la reina María de Escocia y su enfrentamiento con Isabel de Inglaterra. Sin embargo no existe la determinación de plasmar el paso del tiempo, el cambio de sentimientos, las evoluciones y las motivaciones de los personajes, por tanto, el espectador asiste a un folletín de escaramuzas sentimentales y bélicas, montadas unas tras otras y alternadas para dar ritmo a una producción sin verdadero sentido narrativo.

En su historia se reconoce la identidad de su creador. Y es que al parecer, en las coronas de Escocia e Inglaterra –y en las demás por extensión– la alcoba era el lugar más frecuentado por los regentes y sus amantes, como en Escenas de matrimonio pero, en este caso, con más glamour y más explicitud. También, aunque salvando las distancias, las traiciones, los pactos secretos, los berrinches y la cotidianidad del chascarrillo son los habituales desencadenante de los conflictos, al igual que sucedía en Aquí no hay quien viva. Y, por último, los excesos inelegantes de un fondo ofuscado por el panfleto popular –la Iglesia, la Inquisición, el catolicismo, la reforma protestante, la homosexualidad, la fidelidad– recuerdan a los brillos de papel Albal de Noche de fiesta.

Así, nada serio ni nada aprovechable le queda a Reinas. Una vez desinflada su osamenta, diremos que la mona sin seda, mona se que queda. Y, para aquellos incautos o despistados que tropiecen con este producto, aconsejamos una limpieza mental con la verdadera historia, recurriendo a los escritores de renombre que han hablado mucho y mejor de estas dos mujeres que sufrieron, amaron y, por supuesto, reinaron en una época convulsa y de muchos matices.

Firma: Mar Pons


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