Sucesor designado
Título original
Designated Survivor
Género
Subgénero
Cadena TV
Temporada
1
Lenguaje
Valoración
Publico
()
Duración
60'
Fecha de producción
2016
País

Sucesor designado

3 / 6
Humor 0/5
Acción 2/5
Violencia 1/5
Sexo 0/5

Una nueva y original trama sirve de excusa para adentrarnos, una vez más, en la institución política más cinematográfica de la historia: la Casa Blanca. A pesar de que Sucesor designado no trae nada nuevo, sí luce la reconocida virtud de la industria americana para recrear situaciones apocalípticas y adornarlas con los rasgos más extremos de la naturaleza humana. Entre el suspense, la acción y el drama se desarrolla esta ficción que habla de conspiraciones políticas, tragedias personales y reivindicaciones sociales. Apunta los fallos de un sistema viciado y poco flexible, pregona las posibilidades de un “partir de cero” y subraya lo positivo de volver a una política que sirve al pueblo y no se sirve de él.

Sin adentrarnos mucho en los posibles contenidos ideológicos que puedan desprenderse de Sucesor designado, solo añadiremos que aquí la tragedia se viste de oportunidad para hacer las cosas de otro modo.

Creada por David Guggenheim (Contrarreloj), el título sabe manejar la tensión, provocar el interés, sembrar las dudas y permite al espectador depositar o retirar confianzas. Se decanta más por la investigación, los desencuentros ideológicos y las intrigas que por la acción. Y, aunque somos conscientes de ello, nos dejamos llevar con gusto por los estímulos musicales y los diálogos de rigor que van en busca de nuestras emociones más primarias.

Y Guggenheim consigue todo ello con tanta facilidad que asusta comprobar lo vulnerables que somos a una historia bien contada, a unos protagonistas solventes, a unos cuantos efectos visuales y sonoros y a un drama casi imposible pero construido con inteligencia. Sucesor designado actúa como desengrasante cerebral para disfrutar sin problemas.

Firma: Mar Pons


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