Una aventura solo para adultos

origins_blogvj

La saga Assassins Creed es sinónimo de dos cosas: éxito y polémica. Por un lado, las ventas la han acompañado desde la primera entrega, sumando decenas de millones de juegos vendidos entre todas ellas. Por otro, pese a partir de una iniciativa interesante -conocer el pasado de manera muy detallada-, es un juego violento y explícito, sólo adecuado para mayores de edad.

En esta ocasión os presentamos Assassins Creed Origins. Esta última entrega nos traslada al Antiguo Egipto. En concreto viviremos el principio de la decadencia de la civilización de los faraones. Por una sociedad completamente influenciada por el mundo girego y romano, manejamos a Bayek, un sacerdote que es traicionado. A partir de aquí, surge una completa y compleja historia que se diluye entre otras, pero que mantiene cierta atracción hasta el final.

Aventura y demasiada acción

Assassins Creed siempre ha sido una saga para adultos por su temática, por su argumento, por las escenas más o menos explícitas de violencia, por otras insinuantes e incluso por el sistema de juego. Evidentemente es un título enfocado al público más mayor y que no recomendamos para menores de edad. El combate es bastante común y brutal, a decir verdad.

En este sentido, el juego toma prestados algunos aspectos propios del género del rol, como la posibilidad de subir el nivel del personaje -algo que es esencial para enfrentarnos a los enemigos- y el árbol de habilidades, por el cual vamos desbloqueando nuevas prácticas con puntos de experiencia.

Todo esto hace que la progresión sea lenta pero continua, recibiendo puntos de experiencia por todo lo que hagamos y mejorando al personaje paso a paso. Es cierto que podemos viajar por todo el mapa con mucha libertad, pero conseguir triunfar en algunas misiones y objetivos es algo que solo conseguiremos si hemos llegado a cierto nivel y conseguido armas y escudos propios de este. Por ello, todo lo que hagamos acaba siendo importante, ya sea descubrir tesoros, resolver acertijos, cazar animales, domar fieras, etc.

Por lo tanto, Assassins Creed Origins NO es un título adecuado para el público más joven. Es cierto que tiene un trasfondo histórico muy sugerente y muy bien plasmado, pero todo lo que ofrece es muy serio y adulto. Para el público adulto, el juego es más recomendable, tanto por su cantidad de contenido como calidad.

Podéis consultar la crítica completa de Assassins Creed Origins aquí.