Onrush

Análisis

La crítica del principiante

Motorstorm
ha sido uno de los arcades de velocidad más cañeros de los últimos años. Esas míticas carreras off-road al volante de un jeep, una moto o un buggie daban paso a un festín de velocidad y adrenalina donde la primera y la última posición se diferenciaban en tan solo unas decimas. Evolution Studios también crearon el notable DriveClub, un juego injustamente machacado por las críticas por los problemas con el online. Pues bien, el mismo estudio se rebautiza ahora bajo las órdenes de Codemasters para presentarnos Onrush, un juego distinto al resto.

Alocadas carreras arcade

Nada más comenzar la primera partida de Onrush, los aficionados de la saga Motorstorm -entre los que me encuentro- veremos con alegría como esta mítica serie de juegos ha vuelto a la actualidad. Escenarios y vehículos recuerdan innegablemente a aquel título de conducción arcade que hizo las delicias de aficionados, especialmente en PS3 y PSP.

La esencia está ahí. Carreras a altísima velocidad, reflejos a flor de piel para esquivar al rival y unos trazados repletos de obstáculos y atajos que debemos conocer perfectamente para mejorar el resultado final.

Sin embargo, al cabo de uno minutos de partida, nos damos cuenta de que algo cambia. La propuesta jugable no es la misma. No se trata de un arcade al uso en el que tenemos que llegar a la meta en primer lugar sea como sea. Aquí el concepto de ganar no tiene nada que ver y esto nos desubica un poco.

En equipo, mucho mejor

Las cuatro pruebas en las que se vertebra el juego tienen como objetivo la victoria en equipo. Nuestro resultado afectará principalmente al de nuestro equipo, creando una propuesta que gana enteros en su vertiente multijugador online.

Dichas pruebas se realizaran en grupos de seis vehículos y nos exigirán realizar una serie de condicionantes comunes, tales como conseguir puntos usando el turbo o pasar los puntos de control para ganar tiempo. Las propuestas son:

Overdrive nos exige conseguir puntos para el equipo realizando derribos a pilotos contrarios, usando nitro y activando Rush para conseguir habilidades especiales.
Switch consiste en acumular eliminaciones con la particularidad que tenemos 3 oportunidades hasta que nos eliminen del todo. En cada “vida” que tengamos, usaremos un vehículo distinto, empezando por las motos.
Countdown nos invita a superar puntos de control antes que los rivales.
Lockdown nos propone conquistar una zona circular en movimiento y, para ello, tendremos que estar dentro de su diámetro, generando un auténtico caos.

Como podéis ver, estas cuatro pruebas tienen un alto componente online, sin voluntad alguna de realismo, y donde el desenfreno y el caos reinan por sí solos.

Lo cierto es que, siendo originales, se echa en falta más variedad, resultando algo escasas y repetitivas. Por ejemplo, si lo comparamos con Dirt Showdown, la vertiente más arcade del juego de rallyes de Codemasters, nos propone un estilo con ciertas similitudes pero con muchas más opciones –derrapes, acrobacias, carreras más clásicas-.

Si hubiera incluido, a su vez, carreras más tradicionales, el resultado hubiera sido mucho más completo y del agrado de un público más amplio. Y es que, en ocasiones, innovar demasiado supone riesgos innecesarios. Más si tenemos en cuenta la de tiempo que llevábamos sin un Motorstorm y la legión de fans que lo esperaban con ansias.

Jugando en compañía, mejor

Pese a que podemos jugarlo tanto en solitario como acompañados, es en esta última vertiente donde gana enteros. En este sentido recuerda a Rocket League, que resulta mucho más divertido compitiendo contra otras personas. Superestrella, es la opción para un jugador, divida en bloques y cada uno, a su vez, en desafíos. Deberemos dominar los 8 tipos de vehículos distintos para completarlas totalmente.

En su vertiente online, todo se multiplica: tanto la diversión como el caos. Las partidas responde con fluidez y pese a que no hay nada excesivamente original, el resultado es más satisfactorio que cuando lo jugamos con una IA algo “limitada” en ocasiones.

Lo mejor:

Respira el espíritu de Motorstorm.
Los escenarios están muy bien diseñados.

Lo peor:

Cuatro tipos de pruebas resulta algo pobre.
Casi siempre se reduce en “eliminar” a los rivales.

Conclusiones:

Onrush
es un arcade de velocidad que bebe de dos grandes juegos: Motorstorm y DriveClub. Con tales predecesores, lo tenía fácil para seguir por la senda del éxito, pero una excesiva innovación en su propuesta y limitadas opciones jugables, lo alejan del podio de arcades de velocidad. En cuanto a su contenido, resulta frenético, caótico y violento, puesto que continuamente nos invita a chocar con vehículos y derribarlos –algo que ya veíamos en Motrorstorm pero que se potencia al máximo-. Su PEGI, sin embargo, es +12. Entendemos que todo queda dentro de un contexto bastante irreal. El trabajo en equipo es un punto a favor.

ficha técnica

Género: Carreras

Subgénero: Acción, Arcade

Plataformas: PS4

Fecha lanzamiento: 05/06/2018

Público

+12 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Después de años de letargo, el equipo encargado de crear Motorstorm regresa con una nueva propuesta, más alocada y caótica. Así es Onrush.

Idiomas: Castellano

¿Juego en red?: 1

Número de jugadores: 1-12

Precio: 69,95€

Distribuidora: Koch Media

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